12 Imágenes que resumen mi año 2014

Como viene siendo habitual cada año por estas fechas, llega el momento de hacer el resumen viajero de un 2014 repleto de sensaciones, nuevas experiencias, momentos para el recuerdo, y sobre todo muchas vivencias que, de una u otra forma, me han hecho aprender tanto de mí mismo como de los demás...y es que viajar, más que una afición, pasatiempo, o forma de disfrutar, termina siendo un medio de vida, una forma de conocerte mejor, de poner a prueba tus propios límites, superarlos, y sobre todo descubrir qué es lo realmente necesario, para qué estás aquí, y qué es lo que de verdad te ayuda a ser feliz.

Para recapitular algunas de estas experiencias, y dado que una imagen vale más que mil palabras, qué mejor que resumir este año con 12 imágenes que, de algún modo, narran por sí solas algunos de los momentos más especiales que he tenido la oportunidad de vivir en los últimos meses:

 

                                                        

                                                          En el Desierto del Sáhara, Marruecos

A mediados de enero tuve la oportunidad de realizar el primer viaje del año a Marruecos, un destino especial pues además del importante contraste cultural se trataba de mi primera experiencia en el continente africano, una zona del mundo que en el futuro espero conocer en profundidad.

Desde Rabat tendría la oportunidad de visitar Casablanca, Meknes, Fez y Marrakech, antes de emprender un viaje de 8 horas por carretera hasta Zagora, puerta de entrada al Desierto del Sáhara. Allí comenzaría una travesía en camello hasta un campamento bereber, dormiría en el desierto y disfrutaría de un entorno natural único en el mundo...una experiencia difícil de olvidar.

 

                                                          

                                                                    En Piccadilly Circus, Londres

A mediados de abril tendría la oportunidad de volver a Londres, una de mis ciudades favoritas, en lo que sería el comienzo de un viaje de algo más de dos semanas a través del Reino Unido e Irlanda. En ella tendría la oportunidad de reencontrarme con viejos amigos, recordar momentos especiales y descubrir lugares como la Torre Shard, de 95 pisos, el Estadio Olímpico, la Torre de Londres y otros tan peculiares como el mercado de Camden Town o el andén 9 y 3/4, en la estación de King's Cross.

Esta foto la tomaría en Piccadilly Circus, mi zona preferida de la ciudad...las luces de neón, el paso continuo de los tradicionales autobuses de dos pisos...y sobre todo ese ambiente tan lleno de energía...un lugar al que a buen seguro no tardaré en volver.

 

                                                          

                                                       En el Puerto de Liverpool, rumbo a Belfast

Desde Londres, continuaría mi viaje por el Reino Unido visitando las ciudades de Cardiff, Birmingham, Manchester y Liverpool, cuna de los Beatles. Siempre había imaginado el norte de Inglaterra como un lugar frío, gris, industrial...pero durante mi estancia, la amabilidad de la gente, los lugares repletos de historia, y un ambiente musical difícilmente comparable me harían sentir como en casa.

Esta foto la tomaría en Birkenhead, el Puerto de Liverpool, a bordo del barco que me llevaría hasta Belfast, capital de Irlanda del Norte. Recuerdo la sensación del viento...de contemplar el azul del Mar de Irlanda...de como el barco bordeaba la Isla de Man...y en definitiva de la sensación de viajar sin prisas, sin estrés, con el único deber de disfrutar del paisaje...

 

                                                           

                                                                 En la zona de Temple Bar, Dublín

Tras visitar Belfast, emprendería el camino hacia Dublín, capital de la República de Irlanda...una ciudad joven, muy viva y repleta de estudiantes, en la que además de visitar lugares como la Catedral de San Patrick, el Trinity College o la Guinness Storehouse, disfrutaría del ambiente y la musicalidad de zonas como Temple Bar, llena de pubs y locales con música en directo, actuaciones y gente dispuesta a pasarlo bien.

Irlanda es uno de los países más bonitos que he visitado...puede que no tenga ciudades espectaculares, que no sea un destino exótico...pero el verde de sus paisajes...esa sensación de permanente contacto con la naturaleza, los acantilados, el tipismo de sus pueblos o la cercanía de sus habitantes...bien merecen una visita.

 

                                                            

                                                       Llegando a la Plaza de San Marcos, Venecia

Italia sería una de las protagonistas del comienzo de mi verano. Tras el viaje por Reino Unido e Irlanda, tendría la oportunidad de volver al norte del país, donde además de Milán visitaría la ciudad de Venecia, una de las más conocidas, románticas y bellas del mundo.

En ella tendría la oportunidad de recorrer sus canales, pasear por la Plaza de San Marcos, admirar el Palacio Ducal, atravesar el Puente Rialto, y en definitiva, disfrutar de un lugar que a buen seguro puede considerarse una auténtica obra de arte. Nunca me han gustado en exceso los lugares tan turísticos...y más en verano...calor, colas, aglomeraciones...pero qué más da...con todo y con eso, Venecia sigue siendo una de las ciudades más espectaculares de Europa...

 

                                                            

                                                             En Mónaco, junto a la zona del Puerto

Una de las escapadas que realizaría durante mi estancia en el norte de Italia sería al vecino Principado de Mónaco, lugar glamouroso por excelencia, que desde siempre hemos visto en el cine, revistas o programas de televisión. Lo cierto es que, aunque se trate de un lugar en el que no viviría, y en el que tampoco pasaría unas vacaciones de digamos, una semana, como excursión de 1-2 días es muy recomendable...la zona del Casino repleta de coches de lujo, Santa Debota, el Puerto, el circuito urbano de Fórmula 1, la Ópera, el Hotel de París...un lugar algo excéntrico, repleto de lujos, pero con encanto!

 

                                                             

                                                             En el Puente de los Dragones, Ljubljana

4 años después de mi última visita, tendría la oportunidad de volver a Ljubljana, capital de Eslovenia, al comienzo de mi recorrido por los Balcanes. Siempre he dicho que Eslovenia es uno de mis países favoritos, no sólo para visitar, sino para vivir...naturaleza, tranquilidad, ciudades con encanto, historia, gastronomía, y una ubicación geográfica a mitad de camino entre los Alpes, la costa del Adriático, Italia, Austria, Hungría...qué más se puede pedir!.

Lo cierto es que esta visita me hizo especial ilusión...volver a un destino pasado a unos años no sólo te permite comprobar los cambios del lugar en cuestión, sino sobre todo, lo que has cambiado tú mismo...algo que sin duda te invita a reflexionar!. Sin duda una de las visitas más agradables de 2014.

 

                                                            

                                                             En Sarajevo, junto a la fuente del Sebilj

Sarajevo ha sido, con mucha seguridad, la ciudad que más me ha impactado en todo el año...su diversidad, historia, multiculturalidad, y esa sensación continua de haber viajado atrás en el tiempo a un verdadero cruce de caminos, hacen que sea una de esas ciudades que todo viajero debe visitar. Nunca olvidaré el ambiente de la Plaza del Sebilj, la atmósfera que se respira en el barrio turco, sus mezquitas, catedrales católica y ortodoxa...y la panorámica que desde cualquiera de las colinas de los alrededores podemos obtener de la ciudad. Un lugar mágico, especial, diferente..

 

                                                           

                                                             En la Catedral de San Sava, Belgrado

Belgrado es otra de esas ciudades que desde hacía tiempo quería visitar...su papel como antigua capital de Yugoslavia, actual capital de la República de Serbia, y el hecho de ser una de las ciudades más importantes del sureste de Europa hacían que desde pequeño tuviera mis ojos puestos en ella. Tras visitar la impresionante Catedral de San Sava, la Fortaleza de Kalemegdan, la confluencia del Danubio con el Sava o recorrer la animada calle Knez Mihailova, puedo afirmar que Belgrado bien vale una visita!

 

                                                           

                                                                        En el Acrópolis de Atenas

Visitar Atenas y subir hasta lo alto del Acrópolis ha sido otra de las experiencias más gratificantes de este 2014. Tradición, historia, cultura...y sobre todo la sensación de estar en el epicentro de una de las civilizaciones que más han marcado el devenir de la sociedad occidental. Puede que gran parte de la fama de Grecia sea debido a sus islas, fiestas y playas, pero para integrarnos en el país y captar su verdadera esencia, no hay nada como disfrutar de varios días en su capital, una ciudad vibrante, con encanto, y sobre todo muy mediterránea!.

 

                                                           

                                                                        En Roma, junto al Coliseo

A finales de verano tendría la oportunidad de volver a Roma, ciudad que había visitado a principios de 2011, casi 3 años antes, y de la que guardaba un grato recuerdo. A pesar de que tan sólo pude disfrutar de día y medio en la ciudad, siempre es agradable pasear por Roma...visitar el Coliseo, el Foro Romano, el Monumento a Vittorio Emanuele II, la Fontana di Trevi, ver anochecer junto a la Plaza de San Pedro...una ciudad única de la que, por mucho que vuelva, estoy seguro nunca me cansaré!

 

                                                          

                                                           ...y para terminar el año, viaje a Japón!

Y es que la última foto viajera de 2014 está todavía por hacer!! En las próximas horas comienzo un viaje con destino a Japón...un recorrido en el que espero visitar las ciudades de Tokyo, Kioto, Nara y Osaka y descubrir una cultura que siempre me ha apasionado...tradición, modernidad, templos, rascacielos, tecnología, gastronomía...sin duda una aventura diferente para poner fin a un año repleto de experiencias que contar!

 

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