Desfile y celebración del 9 de mayo en Moscú

Tras mi primera toma de contacto con la ciudad de Moscú, madrugaría con la intención de vivir una jornada histórica muy especial.

Era 9 de mayo, el día más importante del año en Rusia, pues es la fecha en la que se conmemora el final de la ''Gran Guerra Patria'', nombre con el que los rusos se refieren a la 2ª Guerra Mundial. Además, al ser el año 2015, se cumplían 70 años de tal azaña, por lo que los actos, desfiles y conmemoraciones se celebrarían por todo lo alto.

Mi intención aquella mañana era acercarme lo máximo posible a la Plaza Roja, lugar en el que se celebraría el desfile militar más importante del país en años, con la presencia del presidente Putin y multitud de mandatarios extranjeros. Sabía que acceder a la Plaza sería imposible, pues el acceso está restringido a veteranos, militares y funcionarios del gobierno...pero la ilusión de vivir aquella experiencia haría que intentará acercarme todo lo posible...

 

                                             

                            Cartel conmemorativo del Día de la Victoria       Tanque soviético en el centro de Moscú

 

...Y así fue! Tras caminar unos 15 minutos desde la zona de Arbat llegaría al final de la Calle Vozdvizhenka, en el que se encuentra la Biblioteca Nacional, desde la que ya se podían divisar los muros del Kremlin. A partir de ahí el paso estaba prohibido, multitud de policías regulaban el escaso tráfico de aquella mañana, limitado a coches oficiales, militares...y multitud de curiosos comenzaban a establecerse a ambos lados de la calle aguardando el comienzo del desfile.

Casi sin saberlo, me había colocado en un sitio privilegiado, pues toda la maquinaria militar, tras desfilar por la Plaza Roja, continuaría su recorrido por esta calle...además, gracias a la estatua de Dostoyevski que presidía la entrada de la Biblioteca, y a la que me subí para disfrutar de mejores vistas, pude distinguir varias comitivas de países extranjeros que se dirigían al desfile, como la de Egipto, Mongolia, Venezuela...o una bastante curiosa, la de Corea del Norte, formada por varios Mercedes que parecían de los años 50.

 

                                             

                                      Primeros tanques llegan al desfile            Fuerzas aéreas sobrevuelan la Plaza Roja

 

A las 10:00 de la mañana comenzaría el desfile en la Plaza Roja. A esas horas, las calles estaban totalmente abarrotadas de gente, de todas las edades, que en muchos casos lucían banderas rusas, insignias como la de San Jorge, prendas militares o incluso fotografías de familiares fallecidos durante la guerra...realmente impresionaba ver a niños de 8-10 años portar orgullosos los retratos de sus abuelos caídos en combate.

Gracias a las radios de varios espectadores la gente podía ''seguir'' el desfile que se celebraba a apenas 500 metros. Uno de los momentos más emocionantes dio lugar tras el discurso de Putin, cuando comenzó a sonar el himno ruso y numerosos cañones, ubicados junto al Kremlin, comenzaron a disparar salvas que hacían temblar el suelo de los alrededores...realmente se creó un ambiente sobrecogedor y muy emocionante.

En torno a las 11:30 comenzarían a aparecer los primeros carros de combate...tanques de todo tipo, incluído el célebre T-34, tanques T-90 de largo alcance, vehículos blindados, cañones, camiones con enormes misiles intercontinentales...y multitud de grupos de helicópteros y aviones caza que dibujaron en el aire la bandera rusa, haciendo las delicias de los asistentes.

 

                                             

                                                Misiles de largo alcance                      Bandera rusa plasmada por los cazas

 

Tras el desfile la multitud comenzaría a disgregarse, aunque las celebraciones continuarían a lo largo de toda la ciudad durante el resto del día. El ambiente en la Calle Arbat, próxima a mi albergue, era magnífico...grandes colas en cafeterías, restaurantes, todo tipo de tiendas...incluso los vendedores ambulantes de ''merchandising'' patriótico seguían haciendo su agosto, ofreciendo banderas, gorras militares, monedas conmemorativas o antigüedades de tiempos de la guerra.

Ya por la tarde, tomaría el metro hasta el Parque Gorky, un lugar que a la postre se convertiría en uno de mis favoritos de la ciudad. Conocido como ''Park Kultury'', y ubicado en pleno centro de Moscú, se trata de una extensión de más de 100 hectáreas de zonas verdes, lagos, espacios deportivos, y multitud de puestos en los que tomar algo...una especie de ''Retiro'' a lo moscovita, en el que multitud de familias y grupos de jóvenes disfrutaban del día festivo.

En el Parque Gorky, además, se celebraría un multitudinario concierto, cuya entrada era gratuíta, para continuar con la conmemoración del Día de la Victoria, al que no dudaría en asistir. Tras varias horas de música, bailes y celebraciones, darían lugar los primeros fuegos artificiales, que cubrirían de color el cielo de Moscú...un broche perfecto para un día difícil de olvidar.

 

                                             

                                      Parque Gorky, lugar de celebración                    Concierto en el Parque Gorky

 

Tras un día agotador pero repleto de emociones, volvería caminando a mi albergue con la sensación del deber cumplido. Una de las cosas que más me gusta al viajar es integrarme todo lo posible en la cultura local, y para ello, qué mejor que participar en sus fiestas, celebraciones y aniversarios de momentos históricos...algo que sin duda, había conseguido aquel día.

Moscú es una ciudad que cada día me gustaba más...pronto me di cuenta que, muchos prejuicios ''negativos'' que tenía de la ciudad, como su falta de seguridad, la frialdad de la gente o lo elevado de sus precios, eran totalmente falsos...mientras que los prejuicios ''positivos'', como la enorme actividad cultural, la vitalidad o la gran cantidad de obras de arte en forma de templos o monumentos que imaginaba, superaban lo esperado...y lo mejor de todo, es que mi aventura en Moscú no había hecho más que comenzar!.

 

 ©2017 Mis Rutas por el Mundo