Bangkok: 3 días en la capital de Tailandia

A mediados del mes de enero he tenido la oportunidad de visitar Bangkok, una de esas ciudades marcadas en rojo en los mapas de cualquier viajero: templos, mercados, rascacielos, gastronomía, vida nocturna...son algunos los atractivos de una ciudad considerada por muchos como la capital del sudeste asiático, y una de los lugares más vibrantes del continente.

Aunque Bangkok es una ciudad para vivirla y disfrutarla sin prisa, pues más allá de lugares turísticos y puntos emblemáticos, su mayor encanto nace de pasearla, descubrir templos que no aparecen en las guías o perdernos por sus mercadillos...voy a tratar de resumir qué no podéis perderos en un viaje de 3 días, tiempo suficiente para conocer la esencia de la ciudad.                  

 

                                          

                      Templo budista en el complejo de Wat Pho                                      Gran Palacio de Bangkok

 

El primer punto de referencia que podemos tomar en Bangkok es el Chao Praya, río que atraviesa la ciudad y por el que transitan numerosos barcos con los que llegar a las principales atracciones de Bangkok, como el Gran Palacio Real, un complejo construído a finales del siglo XVIII y que durante casi 200 años fue la residencia oficial de los reyes del país. 

Una visita que sin duda merece la pena, pues sus templos, como el Wat Phra Kaew, esculturas (entre las que destaca el buda de esmeralda), jardines y diversas estancias, bien parecen sacadas de un cuento. El precio de la entrada es de 400 bath (10 euros) y el horario de visitas, de 8:30 a 15:30, por lo que puede ser una buena visita para comenzar la mañana. 

Es un lugar al que os recomiendo ir temprano, pues dado que es uno de los puntos más turísticos de la ciudad, y que cierra por las tardes, las colas que se forman para entrar pueden llegar a ser importantes.

 

                                          

                       Estupas del templo Wat Pho al anochecer                                Wat Arun, o templo del Amanecer

 

Muy próximo al Palacio Real se encuentra otro de los puntos de visita obligada en Bangkok, y personalmente, uno de mis favoritos: el Wat Pho o Templo del Buda Reclinado, una superficie de más de 80.000 m2 dedicada a diversos templos, con sus características estupas, estancias en las que habitan los monjes y hasta una escuela de medicina tradicional, así como la enorme estatua de 46 metros de largo del Buda reclinado que da nombre al templo. 

El paseo por este templo es realmente recomendable, pues aunque turístico, transmite a la perfección el encanto y espiritualidad que esperamos de un templo budista tailandés. El horario de visita es de 8 de la mañana a 6:30 de la tarde, y el precio de la entrada es de sólo 100 bath (unos 2'50€), que además incluye una botella de agua fría.

Muy cerca del Wat Pho ( a 15 minutos de paseo y atravesando en barca el río Chao Praya) se encuentra la tercera visita indispensable en Bangkok, el Wat Arun o Templo del Amanecer, cuya estupa central es uno de los principales símbolos de la ciudad. Personalmente, lo que más me gustó de este templo son las panorámicas que, sobre todo al anochecer, ofrece junto al río...además de las distintas estancias, similares a las del Wat Pho, y de la posibilidad de subir hasta lo alto de la mencionada estupa central.

 

                                          

                                    Estatua del Buda reclinado                                Bangkok desde el mirador de la Baiyoke Tower

 

Pero Bangkok, al margen de sus templos y monasterios, es también una ciudad muy urbana, como muestran sus enormes centros comerciales (como el Siam Paragón, famoso por sus artículos de lujo, o el MBK, conocido por sus múltiples tiendas de aparatos electrónicos) así como sus rascacielos, entre los que destaca la Baiyoke SkyTower, mi próxima visita.

Inuagurada en 1997, con más de 300 metros de altura y 85 pisos, la Torre Baiyoke es el edificio más alto no sólo de Bangkok, sino de toda Tailandia. Por un precio de 300 bath (unos 8€), podemos subir a lo alto del observatorio que, desde el piso 84, nos mostrará una de las mejores panorámicas de todo Bangkok. 

Como dato curioso, el precio del ticket incluye la entrada a un buffet de frutas tropicales en el que podremos degustar verdaderos manjares en forma de zumos, batidos, helados...y todo tipo de frutas locales que por sí solas justifican el precio de la entrada.

 

                                         

                       Uno de los múltiples templos de Bangkok                              Tiendas de la calle Khao San Road

 

...Y no podíamos abandonar Bangkok sin visitar la calle más famosa del sudeste asiático, Khao San Road, el paraíso de los mochileros, en la que encontraremos todo tipo de albergues, tiendas de imitaciones, tatuajes, puestos de comida callejera en los que degustar el Pad Thai, bares en los que tomar una cerveza Shinga, o locales de masajes a bajo precio repletos de turistas las 24 horas....un lugar diferente que, aunque sólo sea por pasar un rato regateando en sus mercadillos, merece la pena visitar.

Otro barrio de interés turístico en Bangkok es la zona correspondiente a Chinatown, en la que, además de templos como el Mangkon Kamalawat, cuyo estilo y arquitectura nos trasladará a las calles de Pekín, destacan sobre todo sus mercados, como el Pak Klong y puestos de comida callejera, en los que adquirir productos y platos típicos de la gastronomía china a precios muy ventajosos.

 

                                          

                          Pad Thai, receta por excelencia del país                              Atardecer desde el río Chao Phraya

 

Bangkok es una ciudad con mucho que ofrecer...y aunque en ocasiones peque de bulliciosa, caótica o desordenada, es sin duda una de esas capitales que hay que visitar al menos una vez en la vida. 

Sus templos, la amabilidad de su población, un clima benigno durante todo el año, su gastronomía, oferta de ocio, y unos precios que todavía siguen siendo muy asequibles hacen de Bangkok una parada obligatoria en cualquier viaje por Tailandia o el sudeste asiático, y uno de esos destinos a los que nunca me cansaré de volver...¡hasta pronto Bangkok!; )

 

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