Buenos Aires: qué visitar en la capital Argentina

Tras algo más de 2 horas en autobús desde Montevideo, y otras 2 en barco desde Colonia del Sacramento, por fin llegaría a Buenos Aires, la capital de Argentina.

Con un área metropolitana que supera los 10 millones de habitantes, la ciudad es conocida mundialmente por su oferta cultural, cuyo ambiente, arquitectura y gastronomía nos recordarán a capitales como París, Madrid o Roma, con el encanto de un país que aquella mañana comenzaba a descubrir.

Desde el Puerto, ubicado en las proximidades del barrio de la Boca, caminaría en dirección norte hacia el centro histórico. La primera impresión de Buenos Aires fue la de una gran ciudad...grandes avenidas y edificios monumentales me acompañarían en mi recorrido hacia el pintoresco barrio de San Telmo, en el que aquella mañana se celebraba su tradicional mercado, y junto al que encontraría un albergue por sólo 7€ la noche...mi aventura en Buenos Aires acababa de comenzar!

 

                                                 

                                                Mercado de San Telmo                                Obelisco, en la Avenida 9 de Julio

 

Dadas las buenas comunicaciones de la ciudad, incluír Buenos Aires en nuestro itinerario por Sudamérica no nos supondrá ningún problema. Además del barco o el autobús, la ciudad cuenta con dos aeropuertos: el de Ezeiza, a una hora de la ciudad (2 si vamos en autobús) y dedicado a vuelos internacionales, y el Jorge Newbery, a sólo 15 minutos del centro (o 45 en autobús) para vuelos nacionales o regionales.

En ambos casos, compañías como LAN ofrecen rutas a lo largo de todo el continente...una opción a tener en cuenta, pues las distancias en América del Sur son enormes, y si un viaje a Bariloche, Ushuaia o Santiago de Chile puede durar días por carretera, en avión nos supondrá menos de 4 horas.

Ya asentado en Buenos Aires, comenzaría mi recorrido por la calle más conocida de la ciudad, la Avenida 9 de Julio, una de las más anchas, importantes y en mi opinión, impresionantes del mundo. En ella encontraremos monumentos como el Obelisco, símbolo de la capital, que inaugurado en el año 1936 con motivo del cuarto centenario de la fundación de la ciudad, cuenta con 67,5 metros de altura.

En sus proximidades, encontraremos edificios como el Teatro Colón, que con capacidad para 4000 espectadores es considerado como uno de los más importantes del continente, el Ministerio de Obras Públicas, con sus particulares murales de Eva Perón, o algo más alejado, el Congreso de la Nación Argentina, uno de los parlamentos más bellos del mundo.

 

                                                 

                                                         Teatro Colón                                                      Congreso Nacional

 

A unos 20 minutos de paseo desde el Obelisco, me encontraría con la Plaza de Mayo, el centro neurálgico de Buenos Aires y el lugar en el que encontremos más puntos de interés por metro cuadrado de toda la ciudad.

El edificio más característico de la plaza es la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo del país, en la que además del despacho del presidente argentino, se encuentra el Museo de la Casa de Gobierno. Por su arquitectura, historia y simbolismo, la Casa Rosada sería declarada Monumento Histórico Nacional, y lo cierto es que se trata de uno de esos lugares que no podemos perdernos durante nuestra visita a la ciudad.

A pocos metros, nos encontramos con la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, de estilo neoclásico y consagrada en el año 1836, el edificio del Cabildo, construído a principios del siglo XVIII y actual sede del Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo, o monumentos como el dedicado al General Belgrano, así como numerosos bancos, oficinas y edificios públicos.

En cuanto a precios, y dada la beneficiosa tasa de cambio entre el dólar o euro y el peso, Buenos Aires resulta una ciudad muy económica para el extranjero. Artículos como la ropa o productos de grandes marcas tienen precios similares a los europeos, pero los restaurantes, cafeterías o transportes resultan muy ventajosos. Algo similar ocurre con los alojamientos, pues es fácil encontrar hoteles, albergues o apartamentos céntricos de todo tipo a precios asequibles. Una buena forma de reservar con antelación nuestro alojamiento es en portales online con los que desde casa comprobar precios, comodidades y ubicación exactas, y así evitar posibles sorpresas o falta de plazas durante nuestro viaje...para más información, puedes hacer click aquí.

 

                                                 

                                                Junto a la Casa Rosada                                                 Plaza de Mayo

 

Uno de los barrios más pintorescos de Buenos Aires, y cuya visita es obligada, es el de la Boca. Esta zona, a la que antaño llegarían numerosos inmigrantes italianos, es a día de hoy una de las más humildes de la ciudad, pero igualmente una de las más coloridas, tradicionales y visitadas de la capital.

El punto más visitado de la Boca es, con toda probabilidad, el estadio de fútbol de La Bombonera, sede del Boca Juniors, el equipo más laureado de Argentina en el que antaño jugaría Maradona, uno de los mejores futbolistas de la historia. La visita al estadio es bastante curiosa...por unos 8€, además del museo del club, podemos hacer una visita guiada recorriendo sus lugares más emblemáticos, como los vestuarios, zona de prensa, pisar el propio césped...al tiempo que nos cuentan datos y anécdotas de la historia del equipo.

Otro de los lugares a visitar en la Boca es sin duda la zona del Caminito, una calle repleta de artistas y casas de colores, en la que además de exposiciones, restaurantes y tiendas de souvenirs y productos tradicionales, encontraremos locales con espectáculos de tango, el baile argentino por excelencia, a los que acude un gran número de visitantes.

A pesar de su fama de ''insegura'', visitar esta zona no debe traeros ningún tipo de problema. Es cierto que debemos caminar con precaución, no mostrar objetos de valor, evitar las calles más solitarias y sobre todo, visitarla en una hora prudencial, pues al anochecer es cierto que no es recomendable...pero actuando con sentido común, no tendremos motivos para preocuparnos.

 

                                                 

                                La Bombonera, estadio del Boca Juniors                             El Caminito de la Boca

 

Tras conocer gran parte del centro histórico de Buenos Aires, dedicaría mis últimos días en la ciudad a recorrer otros lugares que, si bien no suelen aparecer entre los más turísticos, a buen seguro merecen una visita.

Uno de ellos es la Librería del Ateneo, ubicada en la Avenida Santa Fe, que situada en el mismo lugar en el que se encontraba el Teatro Grand Splendid, ha conservado gran parte de la arquitectura original del mismo, convirtiéndose en una de las librerías más bonitas del mundo.

Paradójicamente, el lugar más conocido de esta zona, el exclusivo barrio de Recoleta, es su cementerio, un sitio aparentemente poco turístico que ciertamente parece un museo al aire libre...estatuas, templos, mausoleos y recordatorios a personajes ilustres, como Eva Perón, componen un lugar repleto de arte e historia de la ciudad.

Una zona mucho más animada es la de Palermo, ubicada al noroeste de la ciudad, en la que encontraremos numerosos bares, fiestas y discotecas abiertas las 24 horas del día los 7 días de la semana...una de las zonas ''de moda'' más recomendables para salir de noche por la ciudad, al igual que Puerto Madero, ubicada al este, y en la que, además de visitar los diques, el conocido Puente de la Mujer, o los modernos edificios de oficinas, encontraremos todo tipo de bares, restaurantes de comida internacional y algunas de las mejores discotecas de la ciudad

 

                                                 

                                                    Librería del Ateneo                                                   Puerto Madero

 

En sólo 5 días, Buenos Aires se convertiría en mi ciudad favorita de Sudamérica...el ambiente y colorido de sus calles, la amabilidad de sus gentes, el tipismo de muchos de sus barrios...y una amplia oferta cultural con la que cada día había algo que hacer...además, me pareció una ciudad joven y repleta de multiculturalidad...brasileños, uruguayos, chilenoso, peruanos o venezolanos hacían de Buenos Aires una especie de punto de encuentro de muchas de las culturas del continente, dándole a la ciudad un toque de alegría y vitalidad muy especial.

Tras casi una semana recorriendo en profundidad gran parte del centro de Buenos Aires, caminaría hasta la Estación Retiro de Buenos Aires, desde la que tomaría un autobús que en 14 horas me llevaría a mi próximo destino:..Mendoza!


 

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