Cómo preparar el Camino de Santiago

A principios del pasado mes de agosto tendría la oportunidad de finalizar mi primer Camino de Santiago, una experiencia que tenía en mente desde hacía años y que por fin he podido realizar.

Tras unos 150 Km a pie divididos en 6 etapas, largas horas de caminata, paisajes increíbles y algún chaparrón, llegaría a Santiago con la satisfacción del objetivo cumplido, y el convencimiento de que este sería el primero de muchos Caminos...Galicia bien merece una visita, y las experiencias, vivencias y sensaciones que aporta el Camino hacen de este un recorrido especial.

Sin embargo, son muchas las dudas y los temores que nos asaltan antes de comenzar un viaje de este tipo...¿es duro físicamente?, ¿dónde se duerme?, ¿qué llevo en la mochila?...estas y otras preguntas son las que voy a tratar de resolver a continuación, aunque a modo de adelanto, os aseguro que teniendo en cuenta un par de detalles, una mínima preparación, y mucha ilusión, hacer el Camino de Santiago es algo que está al alcance de todos.

 

                                                 

                                          Cartel indicativo del Camino                             Credencial y concha del Peregrino

 

¿Qué Camino elegir?

Existen multitud de rutas y variables del Camino, aunque las más frecuentes son:

Camino Francés: El más transitado de todos. Aunque comienza en Saint Jean Pied de Port, muy cerca de Roncesvalles y la frontera con España, la mayoría de peregrinos lo empieza en Sarria, ya en la provincia de Lugo. Es probablemente el Camino con más tradición, y en el que el Patrimonio histórico y cultural es más interesante...pero también el más masificado y el que presenta más dificultades (sobre todo en verano) para encontrar plazas libres en los albergues.

Camino Primitivo: se trata, como su propio nombre indica, del primer Camino conocido, lo cual le aporta un ''algo'' especial. Comienza en Oviedo y, después de atravesar el interior de Asturias, entra en la provincia de Lugo para unirse al Camino Francés en Melide, centro geográfico de Galicia. Es un Camino igualmente conocido por sus paisajes y mucho menos ''masificado'' que el francés, por lo que puede ser una buena alternativa.

Camino Portugués: El que yo hice. A pesar de no contar con la tradición de los Caminos Primitivo o Francés, esta ruta permite visitar Oporto, conocer el norte de Portugal, y realizar la mayoría de las etapas por la costa de Pontevedra y las Rías Baixas, algo que me llamaba enormemente la atención. Además, dada su proximidad al mar, la mayoría de etapas son llanas, siendo los paisajes costeros bastante bonitos y existiendo la posibilidad de, con el buen tiempo, ir a la playa.

Camino del Norte: comienza en Irún y recorre la práctica totalidad de las costas vasca, cántabra y asturiana. Seguramente mi próximo Camino sea este, y es que en boca de muchos peregrinos se trata del Camino con paisajes más espectaculares. Por contra, también es conocido por ser el más duro, especialmente en su paso por Cantabria, y dado que no es de los más transitados, parece que la red de albergues es algo escasa...aunque a buen seguro su recorrido merece la pena.

 

¿Cuándo hacerlo?

En mi opinión, la mejor época para hacer el Camino es el verano, pues las temperaturas son suaves, el riesgo de lluvias es algo menor, y la probabilidad de encontrar nevadas, inexistente. Además, en esta época es cuando más gente lo hace, por lo que las posibilidades de conocer a otros peregrinos, compartir tramos de etapas, o encontrar un ambiente ''más animado'' al llegar a cada pueblo aumentan considerablemente.

Sin embargo, esto tiene un punto negativo, y es que al ser ''temporada alta'' podemos encontrarnos algunas rutas masificadas, lo cual además de restarle ''encanto'' a la experiencia provoca que los albergues estén repletos y que, en muchos casos, sea difícil obtener plaza.

Por ello os recomiendo que, a pesar de hacer el camino en verano, evitéis las fechas centrales del mismo...en mi opinión, la mejor época es tanto el mes de junio como finales de agosto - principios de septiembre, época en la que el tiempo es realmente bueno y la afluencia de gente menor que en el mes de julio o principios de agosto.

 

¿Qué es la credencial del peregrino? ¿Dónde conseguirla?

La credencial es una acreditación que nos identificará como peregrinos a lo largo del Camino. Con ella, podemos acceder a los albergues públicos durante nuestro recorrido, así como recibir la Compostela, documento que certifica que lo hemos realizado (siempre que hayamos completado más de 100 Km a pie o a caballo, o 200 Km en bicicleta).

Para certificar nuestro paso por las distintas etapas, debemos sellar la credencial un mínimo de 2 veces al día, ya sea en albergues, iglesias, bares, oficinas de turismo...En ella, además de nuestro nombre y apellidos, vendrá indicado el día y el lugar en el que comenzamos el camino, así como el modo en el que lo estamos realizando.

Conseguir esta credencial es muy sencillo. Por un lado podemos hacerlo en cualquiera de las cofradías existentes en toda España autorizadas a tal fin, o bien en las Asociaciones de amigos del Camino de Santiago. En ambos casos no deberían cobraros por la credencial, si bien suelen pedir un donativo que cubra los gastos de impresión de la misma (1-2€).

 

                                                 

                                  Sellos de la credencial del Peregrino                     Paisaje típico del Camino Portugués

 

¿Qué llevar en la mochila?

Para preparar la mochila del Camino seguí la misma pauta que en el resto de mis viajes, ir lo más ligero posible. Teniendo en cuenta que debemos cargar con la mochila durante la mayor parte del recorrido, mi consejo es que no supere los 5-6 kg, pues más peso nos supondrá un lastre importante que seguramente nuestros hombros, espalda y cervicales no aguanten del todo bien.

En cuanto al equipaje considero imprescindible un saco de dormir (siempre que durmamos en albergues públicos) así como un chubasquero, pues independientemente de la época del año en la que hagamos el Camino, alguna etapa seguro que nos lloverá. También es importante que llevemos un par de calcetinas para cada día y algo de vaselina, para proteger nuestros pies y evitar la aparición de ampollas y rozaduras, así como protección solar y alguna gorra o similar...pues estaremos muchas horas expuestos al sol.

Por lo demás, os recomiendo leer mi artículo sobre las 10 cosas que siempre llevo en mi mochila, pues algunas de ellas nos serán igualmente de utilidad: la toalla sintética, la carpeta para guardar documentos (como la acreditación del peregrino) o el neceser de miniaturas.

 

¿Dónde dormir?

Para dormir hay principalmente 3 opciones:

Albergues Públicos: presentes en la mayoría de pueblos que recorre el Camino, suelen ser desde gratuítos hasta tener un precio de 6€. Para su utilización es necesario mostrar la credencial del peregrino, y por norma general, sólo está permitido pernoctar una noche. El nivel de seguridad y limpieza es muy aceptable, aunque presentan dos incovenientes: no es posible reservar, por lo que las camas se ocupan por orden de llegada (lo que nos obligará a madrugar para asegurar nuestra plaza) y el horario: existe toque de queda, pues la mayoría cierran a las 22:00 y te obligan a salir antes de las 8:00 del día siguiente.

Albergues Privados: con un precio algo superior al de los albergues públicos (entre 8€ y 14€) los albergues privados presentan como principal diferencia la posibilidad de realizar reservas, asegurando nuestra cama con antelación, y un horario mucho más flexible (puedes llegar y salir cuando quieras y no hay toque de queda). En cuanto a la limpieza y calidad de las instalaciones, puede ser superior, pero personalmente no encontré una gran diferencia entre públicos y privados.

Hoteles: en los pueblos y ciudades más importantes del Camino encontraremos igualmente hoteles al uso. Su precio, a partir de los 20€, nos hará disfrutar de una habitación privada, desayuno, y una comodidad que no encontraremos en los albergues...sin embargo creo que es la opción menos auténtica y más alejada de la filosofía del Camino. No obstante, una noche de hotel como premio al llegar a Santiago, puede ser una opción interesante.

 

¿Y las comidas?

Las comidas es algo que en absoluto debe preocuparos, pues a lo largo del Camino existen múltiples opciones para todos los bolsillos. En la práctica totalidad de pueblos en los que comenzamos o terminamos las etapas hay supermercados en los que comprar todo tipo de productos, y con frecuencia encontraréis bares y restaurantes con desayunos, almuerzos y menús ''del peregrino'', con los que podemos comer ''caliente'' a precios asequibles (6-8€).

Lo cierto es que gran parte del Camino transcurre por regiones muy ricas gastronómicamente, y por lo general no hay aldea, pueblo o ciudad en el que no se coma bastante bien. Mi consejo es que, al menos al llegar a Santiago, os déis un pequeño homenaje y disfrutéis de la cocina gallega...el pulpo, su famosa empanada o la tarta de Santiago bien merecen una degustación!

 

                                               

                                         Pulpo á feira, típico en Galicia                    Santiago de Compostela, final del Camino

 

¿Es duro físicamente?

Esta es una de las preguntas más subjetivas que podemos hacer sobre el Camino, pues dependiendo de la edad, condición física o el hábito que tengamos de hacer deporte la respuesta variará sustancialmente.

En líneas generales podría decir que, aunque es una prueba exigente, está al alcance de cualquiera...a lo largo de mi recorrido he visto a peregrinos jóvenes, otros que rondaban los 70 años, gente que no acostumbraba a hacer deporte...hasta una madre que llevaba a su hija en carricoche...pero eso sí, hemos de ser conscientes de nuestras limitaciones, y si en nuestro día a día no andamos más de 5-6 Km, difícilmente superaremos con éxito una ruta en la que, cargados con nuestra mochila, debemos andar unos 20 Km diarios.

Mi consejo en definitiva es que os probéis...si estáis acostumbrados a salir a correr, andar, practicar algún deporte...el Camino no os supondrá ningún problema, si por el contrario no hacéis demasiada actividad física, salir a andar un fin de semana y ver cuál es vuestro límite...sea cual sea, con preparación, motivación y un hábito de vida saludable, en un par de meses estaréis preparados para el recorrido.

 

¿Qué presupuesto necesito?

El Camino de Santiago es una experiencia que puede ser realmente económica...durmiendo en albergues públicos (6€), desayunando en la cafetería de cualquier pueblo (2€), comiendo un ''menú de peregrino'' (6-8€) y cenando un bocadillo que compremos en un supermercado (1,5€) más algo suelto para cualquier cosa que pueda surgir (comprar un recuerdo, tomar una cerveza...) podemos calcular unos 20€ diarios de presupuesto, que en mi caso serían incluso menos, pues a excepción de en Santiago, ningún día acudí a restaurantes, comprando siempre la comida en supermercados y preparándola en la cocina de los albergues.

A ello tenemos que sumar el coste de llegar al inicio de la ruta y volver desde Santiago a casa, pero dadas las buenas comunicaciones que existen en la zona (tanto a nivel de trenes y autobuses como de avión, gracias a las compañías low cost que vuelan a Santiago) podemos encontrar opciones muy interesantes, siempre que preparemos el viaje con al menos 1 mes de antelación.

 

Resumen

El Camino de Santiago es un viaje que recomiendo a todo el mundo, pues más allá de gustos o edades, es un viaje en el que, busques lo que busques, lo vas a encontrar.

Desde una experiencia espiritual, un reto deportivo, un reencuentro contigo mismo, o la posibilidad de conocer peregrinos de buena parte del mundo, el Camino de Santiago es igualmente la oportunidad perfecta para conocer en profundidad Galicia, una de las regiones más bellas de España, y disfrutar de sus playas, gastronomía, bosques, pueblos pintorescos y algunos de los paisajes naturales con más encanto del país.

Además, las buenas infraestructuras, la tradición de este recorrido, y el hecho de que buena parte transcurra por nuestro territorio, hacen que sea un viaje fácil de preparar, seguro y muy económico, que a cambio nos hará vivir una experiencia diferente a cualquier otro viaje que podamos realizar. No os lo penséis...el Camino os espera!; )

 

                                                                        

                                                                  La Compostela, recibida tras llegar a Santiago...

                                                                                        Objetivo cumplido!!!

 

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