Las 10 cosas que siempre llevo en mi mochila

Uno de los temas que más quebraderos de cabeza genera a la hora de planificar un viaje es qué llevarnos en la mochila. Para prepararla, una de mis premisas es la de viajar lo más ligero posible...por un lado por comodidad, ya que una mochila de 5-6 kg podemos llevarla en todo momento con nosotros y cargar con ella sin dificultades...y por otro, para ahorrar costes...un equipaje de estas dimensiones no tendremos que facturarlo al volar (lo cual se verá reflejado en el precio del billete) ni tendremos que buscar consignas durante nuestro recorrido...podemos llevarlo cómodamente de forma que la propia mochila sea una prolongación de nosotros mismos.

Sin embargo, hay una serie de cosas que dada su utilidad siempre llevo en mi equipaje...algunas son bastante comunes, otras no tanto...pero todas me ayudan a optimizar en gran medida el poco peso que llevo, haciendo que pueda disfrutar del viaje de forma cómoda, económica y salvando algunas dificultades:

 

1) Saco de dormir

Imprescindible en viajes ''a la aventura'' o rutas en las que visitaremos varios destinos sin saber a buen seguro dónde acabaremos durmiendo, el saco de dormir es un elemento que, si bien no es el que menos ocupa de nuestro equipaje, en más de una ocasión nos puede sacar de un apuro...una noche en una estación, aeropuerto, refugio de montaña...para acampar en el bosque...incluso en muchos albergues resulta necesario, y es que además de práctico, el saco de dormir nos puede hacer ahorrar algo de dinero!

2) Carpeta con fundas de plástico

Las carpetas con fundas de plástico, además de ocupar muy poco espacio, son una de las mejores formas de clasificar y guardar todo tipo de billetes de transportes, reservas de hoteles, mapas, documentos...de forma segura (evitando que puedan romperse, mojarse...) y organizada. Parece un elemento muy simple...pero os aseguro que sin él mi nivel de desorganización aumentaría exponencialmente...

 

                                               

                           El saco de dormir, muy útil en viajes largos            La carpeta nos ayudará a organizarnos

 

3) Impermeable  

Fundamental en destinos lluviosos, el impermeable es un elemento que, además de ocupar y pesar muy poco en nuestra mochila, nos evitará usar el paraguas, mucho más pesado, incómodo y que en determinados casos (acabados en punta o de grandes dimensiones) no podemos llevar en el equipaje de mano del avión. Además nos ayudará a protegernos del frío, la humedad...y es muy fácil de transportar. Recomendable 100%.

4) Almohada hinchable

Ideal para trayectos largos en aviones, trenes o autobuses, una almohada hinchable es un elemento que podemos guardar en cualquier rincón de nuestra mochila, y que a la larga, agradeceremos enormemente...y más, si como exponíamos en el caso del saco de dormir, hemos de dormir en un aeropuerto, estación de tren...vuestro cuello, cervicales y humor del día siguiente, a buen seguro os lo agradecerán.

5) Pen Drive

A nivel de seguridad, un Pen Drive es un elemento que nos puede solventar muchos problemas...en un espacio muy reducido, que cabe incluso en el bolsillo, podemos almacenar copias de DNI, pasaportes, billetes de avión, reservas de hoteles...que en caso de robo o pérdida no tenemos más que ir a la copistería más cercana para recuperar. Además, en él también podemos almacenar fotografías, vídeos...que bien por falta de memoria o como copia de seguridad nos puede venir muy bien guardar.

 

                                                             

                                 Almohada, ideal para trayectos largos              Pen Drive, muy útil y apenas ocupa espacio

 

6) Toalla sintética

Resistentes, ligeras y muy fáciles de transportar, las toallas sintéticas o de microfibra son ideales para el mochilero, pues además de ocupar poco espacio se secan muy rápido, resultando mucho más prácticas que las toallas tradicionales. Por otro lado, su precio es muy económico (entre 2€ y 8€) y son cada día más fáciles de encontrar en cualquier centro comercial o tienda de deportes.

7) Neceser de miniaturas

Uno de los grandes inventos para aquellos que queremos viajar ligeros y no facturar equipaje son los neceser que venden en muchos supermercados con miniaturas de gel, champú, pasta y cepillo de dientas, crema de afeitar...su precio ronda los 5€, y gracias a que la capacidad de los recipientes es de 100 ml, podemos llevarlos perfectamente en nuestro equipaje de mano.

8) Adaptador eléctrico

Necesario en muchos países del mundo (la mayoría de anglosajones, y muchos del continente asiático o africano) un adaptador eléctrico es un elemento que no puede faltar en nuestro equipaje, pues además de su utilidad a la hora de cargar móviles, cámaras de fotos...nos evitará búsquedas de ferreterías o superficies comerciales en zonas en las que pueden no abundar demasiado.

 

                                                

                             Adaptador, necesario en muchos países               Candado, muy práctico en los albergues

 

9) Candado

Un candado de pequeño tamaño y que, por tanto, no pese mucho, es un elemento que puede sernos de gran utilidad, ya que en muchos hostels o albergues de juventud, a pesar de existir taquillas o zonas destinadas a guardar nuestro equipaje, no disponen de candado para asegurar el mismo, viéndonos en la obligación de alquilar o comprar uno. Llevando el nuestro se acabará este inconveniente, y podremos dejar nuestro equipaje en cualquier taquilla sin ninguna preocupación.

10) Bolsas compartimentadas

Una de las mejores formas de organizar un equipaje es mediante bolsas o estuches compartimentados...por muy organizados que seamos, al cabo de unos días de viaje comprobaremos que camisetas, bañadores, cables, cargadores...acaban mezclándose y generando un verdadero caos...además, ¿qué ocurre si queremos sacar algo que está en el fondo de la mochila...la deshacemos entera? dividiendo el equipaje en bolsas, todo queda mucho más ordenado...los cables por un lado, las camisetas por otro...la ropa sucia al margen...a la larga es algo que agradeceremos, pues además de ordenada, nuestra mochila resultará mucho más práctica.

 

...Y la pregunta de oro...¿maleta o mochila?

Hablando del equipaje en sí mismo, una de las preguntas más frecuentes entre viajeros es si utilizar maleta o mochila...Personalmente, creo que la respuesta más adecuada a esta pregunta es depende.

En mi caso, y dado el tipo de viajes que realizo (visitando varios destinos, andando bastante, utilizando transportes públicos, recorriendo zonas rurales, durmiendo en lugares improvisados...) creo que la mochila se adapta mejor a mis circunstancias, pues al ponérmela, me olvido de andar subiéndola y bajándola, tener que transportarla, tirar de ella...y por lo general termina siendo mucho más sufrida que una maleta. En cuanto a su capacidad, creo que lo ideal es que ronde los 50L, medida perfecta para almacenar 6-7 kg de peso, que podemos facturar sin problema y que, sin ser una mochila pequeña, se aleja de las enormes mochilas que muchos turistas cargan en las que, más que el equipaje, parecen llevar su casa a cuestas.

Sin embargo, hay ocasiones en las que una maleta se adapta mucho mejor a nuestro viaje...imaginad una escapada de fin de semana, una visita urbana, un viaje de trabajo...o una ocasión en la que, por cualquier circunstancia, queremos llevar algo más de ropa o vestir de forma más ''elegante'' de lo que acostumbra el mochilero...en estos casos, me decantaría por la maleta. En cuanto al tipo, existen múltiples modelos...algo que os aconsejo es que, si bien podáis reconocerla fácilmente, no sea de un tipo o color que llame excesivamente la atención, y que a la hora de viajar con ella en avión, comprobéis sus dimensiones, y os hagáis con una que cumpla con la reglamentación de las compañías aéreas en cuanto al equipaje de mano...de esta forma, podréis evitar la facturación y volar con vuestra maleta como si de una mochila se tratase.

Personalmente, creo que una buena opción es viajar con las maletas de viaje de MOSTACHUS, pues además de diseños bastante chulos, presentan unos precios muy competitivos, pudiendo hacer la compra online y recibiendo el producto en casa en menos de 3 días.

En definitiva, lo más importante es que encontréis la forma de llevar el equipaje que más se adapte a vosotros, y sobre todo, alcancéis el equilibrio de viajar lo más ligero posible sin olvidar aquello que realmente necesitamos, pues tan malo es llevar un exceso de equipaje como vernos limitados en nuestro recorrido por la falta del mismo...

Pero recordad, tal y cómo decía Antoine de Saint-Exupery: “Aquel que quiere viajar feliz, debe viajar ligero”.

 

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