Mis 10 trucos para viajar muy barato

Viajar siempre ha sido uno de mis sueños... sin embargo, recuerdo cuando hace años me imaginaba realizando grandes viajes, recorridos por lugares exóticos, o visitando grandes capitales y la sensación siempre era la misma...pensaba que esas aventuras estarían fuera de mi alcance, pues sólo podrían vivirlas personas ricas en dinero que pudieran permitirse carísimos billetes de avión, noches de hotel y demás elementos aparentemente imprescindibles para poder viajar.

Todos estos prejuicios son los que nos hacen creer que viajar es inabordable...algo que debe limitarse a, como mucho, un par de semanas al año, y asociamos el viajar a tener mucho dinero, algo totalmente equivocado.

Puede que los ricos viajen en mejores condiciones, al igual que tendrán coches más caros, pero eso no significa que los que no sean ricos no puedan conducir...si realmente queremos viajar, entenderemos que el dinero no es tan importante, que las mejores experiencias son gratuítas y que nuestro ingenio nos será mucho más útil (y rentable) de lo que hubiéramos imaginado.

Por ello quiero compartir con vosotros 10 de los trucos que más me han ayudado a viajar en los últimos años, conceptos muy sencillos pero a la vez útiles, que he aprendido por el camino y han hecho que ese sueño aparentemente imposible pudiera convertirse en realidad:

 

1) Planifica con antelación y sé flexible

Una de las claves a la hora de encontrar vuelos a buen precio es planificar el viaje con antelación...si queremos viajar en temporada alta y dos semanas antes comenzamos a buscar ofertas...seguramente nunca las encontraremos!, por eso os recomiendo planificar vuestro viaje en torno a los 2 meses antes de partir, y a ser posible, evitar el mes de agosto...los días centrales de la Navidad, Semana Santa...pues los precios se multiplican!

La flexibilidad es también fundamental a la hora de encontrar vuelos baratos. Dentro del mismo mes o incluso, la misma semana, viajar un día antes o después puede suponer una diferencia de precio muy considerable en el valor del billete, por ello, en lugar de pedir vuestras vacaciones, cerrar las fechas, y después comenzar a buscar, os recomiendo que empecéis por ver las fechas de los vuelos más económicos y pedir vuestras vacaciones en virtud de los mismos...para encontrar gangas tendréis que adaptaros a los vuelos, y no al revés!

 

2) Haz autostop o comparte coche

El Autostop es algo que, si bien he utilizado en ocasiones, no siempre recomiendo...hay países en los que no es del todo seguro, en algunos (muy pocos) ilegal y en otros, como puede ser España, está prácticamente en desuso. Sin embargo, en muchos países europeos como Suiza, Bélgica, Holanda, República Checa o en Escandinavia sigue funcionando relativamente bien, y además de permitirnos viajar gratis, nos ayudará a improvisar, conocer gente y visitar lugares que, de no ser por el autostop, nunca visitaríamos.

Una alternativa al autostop son los nuevos servicios de compartir coche, tipo Uber, BlaBlacar...que no sólo funcionan en España, también en muchos países europeos. Aunque no es un servicio gratuíto, su coste puede ser bastante inferior al del mismo recorrido en tren o autobús, y dada su alta fiabilidad nos permitirá organizar nuestro recorrido mucho mejor que el autostop, cuyo grado de improvisación es total.

 

                                            

                                             Auto-Stop en Islandia                                          Barco-Stop en Escocia

 

3) Viaja por la noche

Una opción realmente útil a la hora de hacer desplazamientos largos (a partir de las 5 horas) es hacerlos por la noche, pues de esta forma, no sólo ahorraremos una noche de alojamiento, sino que también ''ganaremos'' un día a la hora de planificar nuestro viaje.

El tiempo que empleamos en realizar un trayecto, por lo general, suele ser tiempo que perdemos en visitar una ciudad, un museo...sin embargo, si lo aprovechamos para dormir, amortizaremos mucho mejor nuestro tiempo en el destino en cuestión.

 

4) Utiliza Couchsurfing

Couchsurfing es una plataforma sin ánimo de lucro en la que usuarios de todo el mundo ofrecen sus casas para que viajeros que estén en la ciudad puedan alojarse. En ningún momento hay dinero de por medio, pues el fin de esta iniciativa es el intercambio cultural (aunque nunca está de más invitar o llevar algún recuerdo a tu anfitrión), y lo cierto es que funciona bastante bien.

Para alojar no es necesario que también ofrezcas casa...puedes por ejemplo ofrecerte a enseñar tu ciudad, y cada usuario, tanto el que aloja como el que es alojado, tiene un perfil con sus intereses, fotografías...y comentarios de otros usuarios, por lo que es una plataforma bastante segura y bien organizada.

Yo mismo la he utilizado en ciudades como Nueva York, París, Lucerna, Basilea, Brno...ahorrando mucho dinero y sobre todo, viviendo experiencias muy enriquecedoras.

 

                         

                               Gracias a Couchsurfing he podido alojarme gratuítamente en Nueva York, París o Lucerna!

 

5) Haz voluntariados

Gracias a la Unión Europea y a proyectos como Youth in Action, existen multitud de voluntariados, intercambios juveniles o campos de trabajo que ofrecen la posibilidad a jóvenes de participar en actividades culturales, lúdicas o didácticas que fomenten la cooperación en toda Europa.

Participar en estos proyectos suele estar totalmente subvencionado, y si bien no se recibe dinero por las horas de trabajo, los gastos de manutención, alojamiento y transporte están cubiertos por la organización de acogida.

Participando en estos voluntariados he podido visitar Turquía, Armenia, Georgia, República Checa o Islandia, y además de conocer los lugares en cuestión, he podido hacer grandes amigos y conocer ''desde dentro'' la realidad de estos países...resultando todas ellas experiencias que sin duda recomiendo.

 

6) Duerme en albergues

Una alternativa a couchsurfing en cuanto al alojamiento es recurrir a los hostels o albergues de juventud, cada vez más frecuentes en todo el mundo.

Si bien no son gratuítos, nos permitirán dormir en habitaciones compartidas con otros viajeros por muy poco dinero. Además, muchos de ellos ofrecen desayuno, tours por la ciudad, servicio de Internet, cocina, lavandería...y suponen la oportunidad perfecta para hacer nuevas amistades y conocer viajeros del resto del mundo.

A lo largo de mis viajes he dormido en albergues de más de 30 países y nunca he tenido el más mínimo problema. Para que os hagáis una idea de los precios, en Moscú he podido dormir por 7€ la noche, en Budapest por 5€, en Praga por 6€, en Berlín por 9€...

 

7) Olvídate de los restaurantes

Aunque parezca mentira, gran parte del presupuesto de un viaje no se gasta en billetes de avión o alojamientos, sino en comida! Para controlar este gasto lo mejor (obviando el no comer) es alejarnos de cualquier tipo de restaurante... mucha gente cree que esto consiste en alimentarse a base de bocadillos o menús de Mcdonalds, Burger King o similares, los cuales, a parte de poco saludables, siguen costándonos el dinero..

Por ello lo que siempre recomiendo es visitar los mercados locales...allí encontraremos todo tipo de productos frescos a buen precio, y posteriormente, podemos prepararlos en las cocinas de los albergues, cuyo uso es gratuíto. Por muy poco dinero podemos preparar platos de pasta, carne a la plancha, verduras, huevos, legumbres...nuestro estómago lo agradecerá y nuestro bolsillo, todavía más!

 

                                               

                               En Armenia gracias a un voluntariado!           Uno de mis albergues favoritos, en Budapest!

 

8) Souvenirs? No, gracias!

A todos nos gusta comprar postales, imanes o algún recuerdo del lugar que estamos visitando...pero pensad...¿hasta qué punto es necesario comprar camisetas, sudaderas, bolsos, bebidas alcohólicas, llaveros o aparatos electrónicos del lugar en cuestión?

En muchos casos, salvo alguna excepción, estos objetos poblarán el fondo de nuestros armarios o se llenarán de polvo en las estanterías, y con la suma de su importe, fácilmente podríamos comprar el billete a nuestro próximo destino.

 

9) Andar no sólo es bueno para tu salud, también para tu bolsillo!

Otra de las partes del presupuesto que se esfuma casi sin darnos cuenta es la referente a autobuses, metros, tranvías, taxis...y todo tipo de transporte público.

Es cierto que en grandes capitales y ciudades de un tamaño considerable no tomar el metro o el autobús es implanteable, pero en ciudades más manejables o de tamaño medio he aprendido que andar no sólo nos permite ahorrar cada día, sino que también nos hará disfrutar en mayor medida del lugar, descubrir rincones alejados de las rutas tradicionales, entrar en contacto con la gente...y verlo todo desde una perspectiva mucho más real que desde la ventanilla de un vehículo.

 

10) Aprovecha tus cualidades

¿Se te da bien la música...la fotografía...escribir? Aprovéchalo! Hoy en día, y gracias a Internet, es cada vez más posible viajar y trabajar ''on the road'' para poder sufragar los gastos de nuestro viaje y continuar con nuestro recorrido.

En los últimos años he conocido viajeros trabajando de Au Pair en Estados Unidos o Reino Unido, a otros haciendo lo propio en albergues de juventud a cambio de alojamiento, artistas callejeros tocando sus instrumentos o vendiendo sus caricaturas para comprar un billete de tren o multitud de fotografos, blogeros...que un día comenzaron a hacer realidad sus proyectos viajeros y hoy en día los plasman en diferentes páginas web...incluso en sus propios libros!

 

En definitiva, lo único que tenéis que hacer es ser algo atrevidos y sobre todo imaginativos, confiad en vuestros proyectos y darles forma...con frecuencia nos vienen a la cabeza ideas...y el que sean disparatadas o brillantes sólo depende de nosotros!

 

 

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