Qué visitar en Manama, Bahréin

Situada a la sombra de las ricas y emergentes Dubai o Doha se encuentra Manama, la capital de Bahrein, un pequeño país del Golfo Pérsico que, ubicado en una isla de 760km² (similar a la superficie de Menorca), cuenta con una población que supera el millón de habitantes.

Con una economía basada en el gas y el petróleo, Bahréin posee igualmente un rico patrimonio histórico, que unido a eventos como el Gran Premio de Formula 1 o diversos festivales musicales, tratan de impulsar el turismo en una zona que durante siglos tuvo al comercio como principal fuente de ingresos, dada su posición geográfica.

 

                                     

                                  Museo Nacional de Bahréin                                           Recreación de una escuela tradicional

 

Tras un vuelo de poco más de una hora desde Dubai, aterrizaría en el Aeropuerto Internacional de Bahréin, ubicado en la isla de Al Muharraq, a unos 7 Km de Manama. Allí mismo tramitaría mi visado de entrada al país, previo pago, eso sí, de 25 Dinares bareinís (unos 60€ al cambio), uno de los visados más caros de Asia.

Tras la espera y el papeleo de rigor, saldría de la terminal en busca de transporte público a la ciudad, pero dado el calor asfixiante que hacía a esas horas de la mañana, y el precio razonable de los taxis, acabé tomando uno que en 15 minutos me dejaría en el centro de Manama. Algo que me llamó la atención son las indicaciones en dirección al país vecino de Arabia Saudí...y es que a pesar de que Bahréin se encuentra en una isla, ambos países están unidos por la llamada Calzada del Rey Fahd, uno de los puentes más largos del mundo, de 26 km y cuatro carriles, que financiado en su totalidad por el gobierno saudí, sería inaugurado en el año 1986.

Ya en Manama, realizaría mi primera visita en el Museo Nacional de Bahréin, el más importante del país, que con cerca de 30.000 m² repartidos en dos edificios, cuenta con una completa colección de esculturas, utensilios, restos arqueológicos y multitud de recreaciones de la vida cotidiana del país, como escuelas coránicas o casas tradicionales.

 

                                 

                         Edificios del nuevo centro financiero                                                       Centro Cultural Isa

 

Desde allí continuaría mi recorrido a lo largo de la calle Al Fatih, paralela al Corniche o paseo marítimo, desde el que apreciaría la silueta de los nuevos rascacielos, algunos todavía en construcción, que coronan la ciudad...un elemento imprescindible en las prósperas capitales del Golfo.

Tras media hora de paseo, y después de dejar atrás un parque acuático, un acuario con delfines y varias zonas ajardinadas, llegaría a dos de los lugares más representativos de Manama, el Palacio de Al Gudaibiya y la Gran Mezquita...una de las más grandes del mundo gracias a sus 6500 m², y una capacidad de hasta 7000 fieles. 

Además de por su tamaño, esta mezquita, inaugurada en el año 1987, destaca por cuidar hasta el más mínimo detalle...suelos de mármol italiano, lámparas austriacas, puertas de teca de la India y la cúpula de fibra de vidrio más grande del mundo, además de una biblioteca con más de 7000 ejemplares

Lo cierto es que es una de las visitas más interesantes que podemos hacer en Bahréin...a excepción de los viernes, día de la oración, se organizan varios recorridos guiados, de forma gratuíta, en los que además de mostrar el templo, se obsequian libros sobre el Islam, la ciudad de Manama, o el arte y la cultura local.

 

                                

                                Gran Mezquita de Manama                                                            Interior de la Mezquita

 

Tras pasar un par de horas en la mezquita, en la que hasta me invitarían a comer, continuaría mi tour por Manama tomando un taxi hacia uno de los lugares con más historia de la ciudad, la Fortaleza de Qal'al al-Bahrain, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Este antiguo puerto y sitio arqueológico con más de 4000 años de antigüedad, fue en su día capital del Dilmun, un importante enclave comercial entre las civilizaciones de Mesopotamia y los pueblos del Valle del Indo, actuales Pakistán e India, que aprovechando la ubicación de Bahréin, a mitad de camino entre ambos, construirían la fortaleza para favorecer los intercambios de multitud de mercancias.

Además del propio fuerte, es posible visitar un museo, ubicado a escasos metros, en el que se exponen todo tipo de reliquias obtenidas de las diversas excavaciones realizadas en la zona, además de mapas y cuadros explicativos de la historia del lugar. 

Llegado el atardecer, y tras tomar algo en la cafetería del museo, caminaría en dirección al centro de Manama para volver a encontrarme con edificios de nueva construcción y numerosos centros comerciales, como el Bahrein Mall, el Seef Mall Bahrein o el Al Aali Mall, repletos de tiendas, restaurantes y zonas de ocio, por las que pasearía antes de regresar al aeropuerto.

 

                                 

                                           Qal`at al-Bahrain                                                                Interior de la fortificación

 

En definitiva, Bahréin es un lugar en el que, si las temperaturas lo permiten (en verano se superan fácilmente los 50º) se pueden disfrutar de un par de días de ocio, compras, visitas culturales...y de una ciudad como Manama que a pesar de sus nuevos rascacielos y centros comerciales, a sabido conservar gran parte de su pasado histórico y arqueológico.

Si vivís en Oriente Medio o bien planeáis visitar la zona, Bahréin es un país que fácilmente podéis combinar con otros destinos turísticos de la zona (a menos de hora y media de vuelo de Omán, Dubai, Abu Dhabi o Doha) y que a buen seguro no os defraudará...

Hasta pronto Bahréin!

 

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