Brno y Praga, un recorrido por la República Checa

Tras las positivas experiencias viajeras vividas durante el año 2010, el verano de 2011 se presentó como la oportunidad perfecta para emprender de nuevo el camino hacia un nuevo destino. A lo largo del año tuve la oportunidad de hacer alguna ''escapada'', como a Roma y El Vaticano, o algunos pequeños viajes dentro de nuestras fronteras, pero durante el verano tenía que hacer algo distinto, algo especial..

Así fue como comencé a planear un viaje en solitario por Europa del este, comprendiendo la República Checa, Hungría y Eslovaquia. También añadiría Austria, con su capital, Viena, pues la proximidad geográfica que posee con estos países hace que sea una buena opción para añadir a nuestro viaje. También me plantee visitar Rumanía, pues geográficamente la ciudad de Cluj - Napoca no está muy lejos de Budapest, pero las malas comunicaciones hacen que lo que puedan parecer 350km se conviertan en más de 8 horas de tren.

De este modo, encontraría una oferta desde Alicante hasta el aeropuerto de Brno, por poco más de 40 euros ida y vuelta, que dada su posición central dentro de mi ruta, sería el punto perfecto para comenzar y terminar el viaje. La ruta estaba decidida: Alicante - Brno - Praga - Viena - Budapest - Bratislava - Brno - Alicante.

La forma de transportarme entre estas ciudades sería el autobús, pues encontraría una compañía checa de buses llamada ''student agency'' con ofertas muy competitivas en toda Europa. Por ejemplo, el trayecto de Brno a Praga lo compraría por 4 euros, o el de Praga a Viena por 8...siendo este el más caro de todos, a excepción del Viena - Budapest, en el que tuve que recurrir a Eurolines, pues esta compañía no cubría la ruta entre ambas ciudades, y me vería obligado a pagar algo más de 15euros.

Dicho esto, tomaría a principios de julio mi vuelo hacia Brno, segunda ciudad en cuanto a tamaño y población de la República Checa. Tras visitar el centro histórico, donde destaca la Catedral de San Pedro y San Pablo, junto con dos plazas principales, la de la Libertad, y la de Moravia, tomaría mi autobús hacia Praga.

Brno es mundialmente conocida por albergar uno de los Grandes Premios del Mundial de Motociclismo, que cada año atrae a miles de personas procedentes de toda Europa. Además, es una ciudad universitaria, llena de estudiantes, que hace que la mayor parte de la población sea gente joven. La ciudad me resultaría muy agradable, y aunque en esta ocasión no la visitara muy detenidamente, había reservado dos días para recorrerla antes de tomar mi vuelo de vuelta, por lo que no tardaría en volver allí.


            

                Plaza Namesti, Brno                          Praga, desde el puente de San Carlos

 

Praga es conocida como una de las ciudades más bonitas de Europa, y es cierto que tiene un encanto especial.  Esta ciudad, capital de la República Checa, se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos más visitados de Europa, por lo que si queremos evitar aglomeraciones, es recomendable madrugar para recorrer amaneciendo una ciudad que realmente parece haber sido sacada de un cuento.

También debemos de tener cuidado con la picaresca, pues aunque lo normal es que no pase nada, algunos miembros de las autoridades locales ven a los visitantes como una fuente extra de ingresos, llegando a imponer multas absurdas y excesivas por circunstancias ridículas. Por ejemplo, al llegar a la ciudad fui retenido durante 3 horas en la estación de tren, a la que había entrado para preguntar a un guardia sobre algún lugar en el que poder coger un mapa, ya que este consideró que me había acercado ''demasiado'' a las vías del tren, y que por tanto, estaba provocando un grave peligro. Las 3 horas de espera y los 40 euros que en un principio debía pagar se quedaron en 3 euros...pero lo mejor es que tratéis de evitar este tipo de sucesos, pues nunca es agradable tener que regatear una multa ante un grupo de policías no demasiado dispuestos a colaborar.

Tras este incidente, y encontrar un albergue por algo más de 4 euros la noche en el barrio de Zizkov, al este de la ciudad, recorrería durante 4 días una ciudad que ofrece muchos atractivos al viajero. La mayor parte de atractivos de la ciudad se encuentran en un área no muy extensa, principalmente en Stare Mesto, como la Torre de la Pólvora, el Reloj Astronómico, la Plaza de la Ciudad Vieja o el famoso puente de San Carlos, que si bien durante las horas centrales del día está abarrotado de gente, tanto al amanecer cómo por la noche nos ofrece un paisaje espectacular.

Al otro lado del puente, cruzando desde Stare Mesto, se encuentra la zona de Mala Strana o ''ciudad pequeña'', la que para mí tiene más encanto de toda la ciudad. Además de albergar el Castillo de Praga, la Catedral de San Vito, o el Callejón de oro, es un lugar muy recomendable para pasear a cualquier hora del día, especialmente junto al margen del río Vltava.

 

           

        Praga, vista desde el Castillo                         Puente de San Carlos, Praga

 

Otro de los lugares más conocidos de la ciudad es la zona de las seis sinagogas y el Antiguo Cementerio Judío, lugares que, aunque merezca la pena visitar, os recomiendo no saquéis ningún tipo de entrada, puesto que además de ser algo caras, la mayor parte de atractivos que poseen pueden ser vistos desde fuera. Otro punto de interés es la Plaza de Wenceslao, en la llamada ''Ciudad Nueva'', lugar en el que en 1989 se iniciaría la Revolución del Terciopelo, provocando la posterior caída del comunismo en el país, aunque es un lugar sin el encanto que puedan tener los anteriores.

En cuanto a precios Praga no es una ciudad cara, llegando a ser bastante económica en algunas zonas, pues si bien el centro histórico tiene precios ''europeos'' orientados principalmente a turistas, los mercados y tiendas locales algo más a las afueras de la ciudad nos permiten encontrar artículos de todo tipo a precios muy bajos.

Tras disfrutar de Praga, volvería a la Estación de Florenc para coger un autobús nocturno que me llevaría a una nueva capital, esta vez de la Europa occidental. Próximo destino: Viena.

 

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