Río de Janeiro: 5 días en el corazón de Brasil

Tras algo más de 12 horas de vuelo y una breve escala en Sao Paulo, por fin llegaría a Río de Janeiro, el primer destino de mi viaje por Sudamérica.

Con una población que ronda los 6 millones de habitantes, Río, como es conocida popularmente, no es ni la capital ni la ciudad más poblada de Brasil, pero a buen seguro que es su principal destino turístico y el lugar en el que todos pensamos cuando visualizamos el país...el Cristo del Corcovado, playas como Copacabana o Ipanema, el Pan de Azúcar, el estadio de Maracaná...y una vida alegre y desenfadada que ha convertido a la ciudad en una de las más visitadas del mundo.

 

                                                  

                                                Playa de Copacabana                                  Playa de Ipanema y Paseo marítimo

 

El primer día de viaje en Río lo dedicaría a conocer sus playas...afortunadamente, encontraría un albergue por unos 6€ la noche (con desayuno incluído) en la zona de Leme, a sólo 5 minutos a pie de Copacabana, uno de los barrios más conocidos de Río, cuya playa de arena blanca en forma de media luna se ha convertido en símbolo de la ciudad.

La playa de Copacabana es inmensa...aquella mañana, gente de todas las edades recorría su paseo marítimo, al tiempo que grupos de jóvenes jugaban al fútbol, volley...hacían surf o bebían caipirinhas en los chiringuitos de la playa. Además, parecía que Copacabana era la playa del ''pueblo'', aquella a la que iba todo el mundo sin importar la clase social...turistas que se alojaban en el lujoso Copacabana Hotel Palace se entremezclaban con hippies o vagabundos que recorrían la zona con sus perros vendiendo todo tipo de productos.

Tras recorrer el paseo marítimo de Copacabana y callejear unos 10 minutos, llegaría al extremo de Ipanema, otra de las playas más conocidas de la ciudad. Realmente se trata de una playa muy bonita...de arena blanca como Copacabana, y un paseo marítimo similar, Ipanema es probablemente la zona más lujosa de Río...hoteles de cinco estrellas, restaurantes, boutiques de lujo, discotecas con precios desorbitados...y mucha gente ''guapa'' que hace de algunos tramos de la playa un verdadero pase de modelos.

 

                                                  

                                                 Cristo del Corcovado                                            Panorámica de la ciudad

 

Ya en mi segundo día en Río, visitaría uno de sus monumentos más emblemáticos, el famoso Cristo del Corcovado, de 38 metros de altura y ubicado en lo alto del cerro que, con el mismo nombre, da fama al Parque Nacional de Tijuca. Declarado como una de las nuevas siete maravillas del mundo, este Cristo es al mismo tiempo reclamo turístico y lugar de peregrinación, siendo miles las personas que cada día visitan una de las estatuas más conocidas del continente.

Para ascender al Cristo es necesario tomar el Ferrocarril del Corcovado, tren que en unos 20 minutos recorrerá los cerca de 4Km de travesía entre la estación de Cosme Velho y la cumbre del cerro. Aunque es posible comprar la entrada allí mismo, os recomiendo que para evitar colas lo hagáis por internet en su web oficial, en la que podréis consultar precios, meteorología e información sobre el trayecto.

Lo cierto es que la visita merece mucho la pena...además del Cristo, en cuya base encontraremos una capilla, las vistas que desde lo alto podemos obtener de la ciudad son espectaculares...las playas...bahía...el Pan de Azúcar...los barrios de Flamengo y Botafogo...una de las mejores panorámicas que he podido disfrutar.

 

                                                  

                                     Arcos de Lapa, en el centro de Río                     Escalera de Selarón, en Santa Teresa

 

Ya en el centro histórico de Rio, visitaría alguno de los barrios con más tipismo de la ciudad, como Lapa, en el que se encuentro el famoso Acueducto Carioca, conocido como los Arcos de Lapa, de 270 metros de longitud y considerado como una de las obras de arquitectura más importantes del periodo colonial en el país.

Muy próximo se encuentra el barrio de Santa Teresa, zona de artistas en la que encontraremos alguno de los lugares más coloridos de la ciudad, como la Escalera de Selarón, formada por cientos de azulejos y mosaicos de todos los colores, que atrae visitantes a casi cualquier hora del día.

Esta zona es un buen lugar para disfrutar, a precios moderados, de la vida nocturna de Río de Janeiro...el ambiente es increíble, pues desde comienzos de la noche multitud de puestos callejeros comienzan a vender carne, pinchos morunos, caipirinhas...creándose verdaderas fiestas en la calle, y muchos bares y discotecas abren sus puertas sin cobrar entrada, a diferencia de la exclusiva zona de Ipanema.

Lo cierto es que en cuanto a precios Río ofrece posibilidades para todos los bolsillos...salir de noche, ir a un restaurante, alojarse en un hotel...puede resultar muy caro a primera vista, pero buscando bien y viviendo lo más parecido posible a la gente local encontramos precios más baratos que en España. Eso sí, si queréis evitar sorpresas con las casas de cambio (pues no abundan en toda la ciudad) os recomiendo llevar algunos reales cambiados desde España, fáciles de conseguir en webs de cambio de divisas online, cuyas comisiones son, en muchos casos, inferiores a las de los propios bancos.

 

                                                  

                                             Catedral de Río de Janeiro                                  Teatro Municipal de la ciudad

 

Continuando con mi recorrido por el centro histórico de Río, visitaría su Catedral, construída en los años 70 con una forma cónica muy peculiar. Lo cierto es que su exterior llama bastante la atención, pues no parece el de un lugar religioso...pero su interior es realmente imponente, gracias a la altura del templo (75 metros) y a las vidrieras que crean una atmósfera muy especial.

Otro de los edificios que destaca en la zona es el Teatro Municipal de Río, construído en el año 1909 e inspirado en la Ópera de París, que actualmente es considerado como el más importante del país y uno de los edificios más bellos de toda la ciudad. Su ubicación, en la Plaza Floriano, nos permitirá visitar otros lugares de interés como la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes, o el monumento al Mariscal Floriano Peixoto.

Ya en el norte de Río, una visita que sin duda recomiendo es al Estadio de Maracaná...la catedral del fútbol...pocos países viven este deporte como Brasil, y en un estadio con capacidad para 80.000 espectadores el ambiente, la pasión y la emoción se viven por todo lo alto.

Acudir a un partido es mucho más barato que en Europa...durante mi estancia, a modo de ejemplo, se jugaba el Flamengo - Fluminense, y por una entrada justo detrás de los banquillos pagaría tan sólo 9€. Otra opción es hacer un tour por el Estadio, en el que visitar los vestuarios, banquillos, o museo por unos 5€. Las entradas, tanto para partidos como visitas, pueden comprarse en las taquillas de Maracaná o a través de su web oficial.

 

                                                  

                                                 Estadio de Maracaná                                 Flamengo - Fluminense, derbi de Río

 

Tras disfrutar durante 5 días del encanto de Río de Janeiro, de sus playas, paisajes, vida nocturna, oferta cultural...y hasta de un partido de fútbol en Maracaná, el templo de este deporte, volvería al Aeropuerto de Galeao con la mente puesta en el segundo destino del viaje...un lugar repleto de naturaleza y ubicado en un enclave muy especial...próximo destino: Foz do Iguaçu!

 

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