Shanghai: mi ciudad favorita de China

Más de 20 millones de habitantes, capital económica de China, uno de los principales centros financieros del mundo y un skyline repleto de rascacielos y edificios futuristas son algunas de las cartas de presentación de Shanghai, una de mis ciudades favorites de Asia. 

A pesar de contar con una historia centenaria, Shanghai parece representar la cara más moderna de China: una ciudad limpia, ordenada, con grandes avenidas, buen transporte público y repleta de centros comerciales, que a efectos prácticos, resulta mucho más fácil de recorrer que otras grandes ciudades del país, donde los traslados, la contaminación o la barrera del idioma llegan a estar mucho más presentes.

Puede que desde el punto de vista turístico, Shanghai carezca de tantos lugares históricos como Pekín, pero eso no evita que la ciudad presente un gran atractivo. A continuación vamos a ver los lugares más interesantes de Shanghai, y aquellas visitas que no podéis dejar de hacer durante un recorrido de 2 o 3 días por la ciudad.

 

                                                             

                                            Rascacielos del centro financiero                                                         Vistas desde la Torre de Shanghai

 

Pudong: esta zona constituye el centro financiero de Shanghai, así como la zona en la que encontraremos la mayoría de rascacielos que han dado lugar a uno de los skyline más conocidos del mundo. Aunque se trate de un barrio de nueva creación (su desarrollo comenzaría en la década de los 90), se ha convertido en el centro neurálgico de Shanghai, gracias a sus edificios futuristas, centros comerciales, zonas de ocio y avenidas peatonales que nos invitan a pasear por ella a cualquier hora del día.

 

Oriental Pearl Tower: Inaugurada en el año 1995, la Oriental Pearl Tower, o Torre de la Perla Oriental, es el edificio más emblemático de Shanghai. Además de torre de televisión, posee varios miradores, un museo, un restaurante giratorio, y hasta un parque de atracciones ambientado en el mundo del futuro. Su diseño, en el que destacan las partículares esferas de distintos tamaños, ubicación (en pleno distrito de Pudong) y oferta de ocio, hacen de este uno de los puntos más turísticos de la ciudad.

 

Torre de Shanghai: de entre todos los rascacielos de la ciudad, mi favorito es, sin ninguna duda, la Torre de Shanghai. De reciente construcción (fue inaugurado en 2015), sus 128 pisos y 632 metros de altura hacen de este edificio el más alto de China y el segundo más alto de todo el mundo, sólo superado por el Burj Khalifa de Dubai. Aunque el precio por subir a su mirador, ubicado en el piso 119, es algo elevado (180 CNY o unos 23€) os aseguro que merece la pena. En días soleados, las vistas que podemos apreciar son espectaculares, y grandes rascacielos de los alrededores, como la Torre Jin Mao o la propia Oriental Pearl Tower, llegan a parecer miniaturas.

 

                                                             

                                     Pudong, centro financiero de Shanghai                                                        Edificios históricos en The Bund

 

Bund: cruzando el río Huangpu desde Pudong, llegamos a la zona del Bund, nombre que dieron los británicos a la orilla en la que se construirían más de 50 edificios durante la época colonial, que albergarían bancos, aduanas u oficinas, haciendo de esta una de las zonas comerciales más importantes de Asia. Actualmente, el Bund se ha convertido en uno de los puntos más transitados de Shanghai, gracias a las zonas peatonales creadas junto al río, y a las panorámicas que desde allí podemos obtener de los grandes rascacielos de Pudong.

 

Calle Nanjing: ubicada en el distrito de Huangpu, Nanjing Road es la calle comercial más importante de Shanghai, así como uno de sus lugares más animados, con gente paseando y disfrutando de sus lugares de ocio a practicamente cualquier hora del día. Se encuentra en pleno corazón de la ciudad, pues se extiende desde la zona del Bund hasta la Plaza del Pueblo. Sus más de 6 kilómetros de longitud, repletos de hoteles, tiendas o restaurantes, congregan cada día a más de un millón de visitantes, convirtiendose en uno de los puntos de visita obligada durante nuestro recorrido por Shanghai.

 

Plaza del Pueblo: esta plaza pública, que anteriormente era el hipódromo de la ciudad, fue remodelada en la época comunista (tras la prohibición de las carreras de caballos y juegos de azar) convirtiéndose en una nueva gran avenida, con edificios gubernamentales (como la sede del gobierno municipal), tribunas para los desfiles, monumentos, y construcciones que en la actualidad albergan teatros, centros de exposiciones, hoteles de cinco estrellas o museos, además de un parque, conocido igualmente como Parque del Pueblo.

 

                                                             

                                              Calle comercial de Nanjing                                                                            Parque del Pueblo

 

Templos budistas: además de rascacielos y edificios futuristas, en Shanghai también podemos encontrar numerosos templos, algunos de ellos repletos de historia, en los que descubrir buena parte de la espiritualidad de la ciudad. Algunos de los más destacados son el de Jing'an, próximo a la Calle Nanjing, el Templo del Buda de Jade, con sus imponentes estatuas traídas de Birmania, el de Longhua, con sus característica pagoda, o el de Chenghuang Miao, en el distrito de Huangpu y conocido como la Ciudad de Dios.

 

Underground Market: ubicado en la estación de metro del Museo de Ciencia y Tecnología, el conocido como ''Underground Market'' es el mejor sitio para compar souvenirs, artículos electrónicos, ropa deportiva, bolsos, perfumes y demás productos (en su mayoría de imitación) a precios muy ventajosos. 

Aunque la calidad de algunos de estos artículos es discutible, lo cierto es que se pueden encontrar verdaderas gangas, y a poco que os gusten las compras y el arte del regateo, os resultará toda una experiencia. Ser conscientes de que los chinos son buenos negociadores, el regateo es obligado (ningún producto suele tener marcado el precio) y que la primera cantidad que os ofrecerán será unas tres veces superior a lo que están dispuestos a rebajar.

 

                                                             

                                                      Templo de Jing'an                                                                             Buda en el interior del templo

 

Además, os dejo un enlace en el que podéis buscar vuelos a buen precio a Shanghai, pues como comprobaréis, volar a China se ha convertido en algo más económico que años atrás. Por otro lado, los precios de alojamientos, comida o transportes, siguen siendo muy competitivos, por lo que es perfectamente factible preparar un viaje a la ciudad con bajo presupuesto...la oferta de ocio, gastronómica o cultural abarca todos los bolsillos, y si bien es posible encontrar hoteles y restaurantes con todo tipo de lujos, os recomiendo viajar por unos yuanes en su moderno sistema de metro, comer por menos de 5€ al cambio algunos de los mejores dumplings del mundo, o recorrer por precios simbólicos algunos de los templos o museos más visitados de China.

Y es que se trata de una de esas ciudades a las que siempre querré volver!

Hasta pronto Shanghai!

很快见到你上海!

 

 ©2017 Mis Rutas por el Mundo