Estocolmo, la ciudad más importante de Escandinavia

Tras algo más de 5 horas de viaje en tren desde Oslo, por fin llegaría a Estocolmo, la capital de Suecia...una ciudad que, con algo más de 2 millones de habitantes, presume de ser el principal centro económico, industrial y cultural de Escandinavia, además de una de las capitales más bonitas de toda Europa.

El viaje sería muy agradable, pues a pesar de la duración del mismo, en Noruega, Suecia y Dinamarca, los trenes cuentan con asientos de lo más cómodos, espaciosos y en su mayoría, con conectores y conexión a internet. Durante el trayecto, pasaríamos por poblaciones como Arvika, Karlstad o Hallsberg, antes de llegar, ya de noche, y con una temperatura que rondaba los 0º, a nuestro destino.

Una vez en la estación, caminaría en dirección sur hacia Gamla Stan, el barrio en el que se encuentran la mayoría de lugares de interés y donde había reservado un albergue para las próximas 3 noches...mi aventura en Estocolmo acababa de comenzar!

 

          

                                                    Parlamento de Suecia                                 Palacio Real de Estocolmo

 

Al día siguiente, comenzaría mi recorrido por el propio Gamla Stan. Ubicado en la isla de Stadsholmen, hablar de esta zona es hacerlo del centro histórico...del corazón de la ciudad. En ella encontraremos el Estocolmo más tradicional...calles empedradas, casas medievales, pequeños callejones...y un sinfín de cafeterías, restaurantes y tiendas de souvenirs...un lugar repleto de encanto.

Caminando por sus calles llegaría a uno de los edificios más representativos de la capital sueca, el Riksdag o Parlamento, construído en estilos neoclásico y neobarroco entre los años 1897 y 1905 por el arquitecto Aron Johansson. Visitar el interior del edificio es posible a determinadas horas de forma totalmente gratuíta...para aquellos que estéis interesados, os dejo el enlace de la propi a web del Parlamento con  toda la información al respecto.

Muy cerca de allí se encuentra otro de los lugares de visita obligada en la ciudad, el Palacio Real de Estocolmo, actual residencia oficial de la familia real sueca, un edificio de estilo barroco italiano construído a mediados del siglo XVIII que, gracias a actos como el tradicional cambio de guardia, se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.

 

           

                                           Gamla Stan y torre de la Catedral                         Mercado de Östermalms

 

Justo enfrente del Palacio Real, encontramos otro de los lugares más emblemáticos de Estocolmo, su Catedral. Construída a mediados del siglo XIII y posteriormente reformada, es considerada como la iglesia más antigua de la ciudad, así como una de las más importante del país. En ella, además de disfrutar de obras de arte como la imagen de San Jorge y el Dragón, o el cuadro barroco de El Juicio Final, podemos subir a lo alto del campanario para ver algunas de las mejores vistas de la ciudad.

Abandonando la zona de Gamla Stan, cruzaría un puente dirección norte hacia la isla de Kungsholmen, en la que me encontraría con el célebre Ayuntamiento de Estocolmo, un edificio que, además de por su arquitectura e importancia política, es conocido por albergar cada año el banquete de los Premios Nobel.

Aunque si de banquetes y gastronomía se trata, una de las visitas más recomendables en Estocolmo es al Östermalms Saluhall, mi próxima parada...un mercado tradicional sueco, repleto de pequeños restaurantes, abierto al público desde finales del siglo XIX, y en el que podemos encontrar todo tipo de productos locales...carne de reno, salmón, arenques, quesos, repostería...un verdadero placer para los sentidos.

 

           

                                                Ayuntamiento de Estocolmo                      Edificios del centro de la ciudad

 

Tras recorrer durante un par de días el centro de Estocolmo, decidí hacer una excursión por sus alrededores, en este caso al cercano Palacio de Drottningholm, ubicado en la isla de Lövon y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1991.

Para llegar al Palacio desde el centro de la ciudad emplearemos unos 40 minutos, siendo el transporte público (combinación de metro y autobús) la mejor opción, dadas las continuas conexiones, la calidad del servicio, y la diferencia de precio que supone el ir por nuestra cuenta en relación con los tour privados.

Una vez allí disfrutaremos de un entorno de lo más especial...las propias estancias del palacio, sus jardines de diferentes estilos, el teatro, la iglesia, el lago...un lugar perfecto para pasear, relajarnos y disfrutar al mismo tiempo del arte y la naturaleza.

 

          

                                             Estocolmo, repleto de parques                          Palacio de Drottningholm

 

Estocolmo es una ciudad para visitar...sus islas, espacios abiertos, zonas verdes, calles con encanto...y esa sensación tan presente en Escandinavia de limpieza, seguridad y orden...hacen de esta una ciudad muy atractiva.

Además, Estocolmo está muy bien comunicado, gracias a los aeropuertos de Arlanda y Bromma, o a los de Skavsta y Västerås, muy utilizados por las líneas de bajo coste que operan desde España. Por otro lado, sus comunicaciones por tierra o mar hacen posible combinar una visita a Estocolmo con ciudades como Oslo, Copenhague, Helsinki, San Petersburgo o los Países Bálticos.

En cuanto a precios, aunque algo más caro que España, el coste de la vida no llega al nivel de Oslo o Copenhague, por lo que controlando el gasto nuestra visita puede tener un precio muy abordable...para hospedarnos, en la propia isla de Gamla Stan, podemos encontrar todo tipo de alojamientos a buen precio...yo mismo pagaría algo menos de 50€ por 3 noches en un albergue con habitación compartida...algo impensable en muchas capitales europeas, y para comer, supermercados como 7eleven ofrecen platos precocinados, bebidas o comida rápida a precios similares a los españoles.

Tras 3 días de visita en Estocolmo, en los que volvería a enamorarme del encanto de la ciudad, me dirigí a la Estación Central con la mente puesta en un nuevo destino, otra ciudad de cuento...próxima estación...Copenhague!!

 

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