Kathmandú: Qué hacer en la capital de Nepal

Hoy quiero hablaros de una de las ciudades que más me han impactado: Kathmandú.

Ubicada en el valle del mismo nombre, y con una población que supera el millón de habitantes, Khatmandú es la capital y ciudad más importante de Nepal, un país que rebosa espiritualidad gracias a las influencias que durante siglos tanto budismo como hinduismo han dejado entre sus habitantes....pasear por Kathmandú es recorrer infinidad de templos, palacios y lugares sagrados, que a pesar del terremoto que en 2015 afectó a buena parte del país, siguen estando en un aceptable estado de conservación.

Pero Kathmandú es también una de las mecas de los montañeros...su proximidad al Himalaya y a muchos de los célebres ochomiles (en Nepal se encuentran 8 de las 14 montañas más altas del mundo) hacen de esta ciudad paso obligado de aventureros, himalayistas y aficionados de la montaña, que la visitan como paso previo al inicio de sus trekkings o escaladas.

Sea cual sea el motivo de vuestra visita, os aseguro que Kathmandú os impactará...y para ayudaros a preparar vuestro viaje, os dejo alguno de los lugares imprescindibles que hay que visitar en la ciudad.

 

Plaza Durbar de Kathmandú

 

Plaza Durbar: ubicada junto al antiguo Palacio Real, esta plaza es el centro neurálgico de Kathmandú...declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (junto a otros 6 conjuntos monumentales situados a lo largo del valle) es el corazón de la ciudad. 

Aunque durante el terremoto varios de sus edificios quedaron parcialmente destruídos, sus templos colindantes, mercados y calles adyacentes (repletas de pequeñas tiendas, cafeterías..) son una visita obligada. Además, es una zona en la que podéis encontrar hostales a muy buen precio, y en una ubicación inmejorable.

 

Barrio de Thamel: considerada la zona comercial de Kathmandú, Thamel es el barrio con más movimiento de la ciudad. Repleto de tiendas con todo tipo de artículos (desde artesanía a material de montaña, pasando por DVD's o baratijas chinas) es también considerado como el barrio de los ''mochileros'', aunque sinceramente no os aconsejo alojaros allí...su fama hace que los precios sean más elevados que en otras zonas mejor ubicadas, y personalmente, prefiero instalarme en un lugar más tranquilo. Eso sí, su ajetreo, y el continuo ir y venir de rickshaws, vendedores y hasta animales, bien merecen una visita.

 

Templos del centro histórico de la ciudad

 

Templo de Boudhanath: este fue mi lugar favorito de Kathmandú. Ubicada al noreste de la ciudad, en la zona de influencia tibetana, esta enorma estupa budista es uno de los considerados como puntos sagrados de la capital nepalí, y al igual que la Plaza Durbar, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

El ambiente de esta zona es indescriptible, y a pesar del continuo deambular de sus habitantes, turistas y peregrinos llegados de distintas zonas del país, resulta un sitio tranquilo en el que se percibe calma y espiritualidad. Además, recorrer este barrio resulta de lo más interesante, pues al estar en su mayoría habitado por tibetanos encontraremos numerosos restaurantes tradicionales, tiendas o librerías en los que aprender algo más de una cultura muy singular.

Sin duda que recorrer los callejones aledaños, entrar en las tiendas de artesanía, rodear la estupa y contemplar la representación de los ojos de buda, mirando hacia los cuatro puntos cardinales, es algo que no os podéis perder en Kathmandú.

 

Estupa budista de Boudhanath

 

Templo de Pashupatinath: uno de los lugares más impactantes que he visitado. Ubicado al este de la ciudad, el Templo de Pashupatinath está considerado como uno de los templos hinduistas más importantes del mundo, así como el más antiguo de Kathmandú (se estima que fue construído a principios del siglo XV). 

Pero sin duda lo más impactante de este templo son las cremaciones que, junto al río Bagmati (considerado sagrado) dan lugar a diario. El ritual, que dura unas 4 horas, se realiza sobre unos pilares en los que el cuerpo es rodeado de paja y madera, para posteriormente, depositar los restos en el río. El ambiente es sobrecogedor...durante mi visita se llevarían a cabo unas 10 cremaciones al mismo tiempo, con el consiguiente humo y el olor procedente del río, que haría difícil respirar.

Además de los familiares de los difuntos y los fieles que acuden a hacer sus oraciones, es posible que nos encontremos con animales como monos o vacas, considerados sagrados, y los shadus, unos curiosos monjes fácilmente reconocibles por sus ropajes, que no dudarán en fotografiarse con vosotros a cambio de unas rupias.

 

Templo de Pashupatinath

 

Templo de Swayambhunath: conocido también como el Templo de los Monos (debido a los numerosos monos que lo habitan) el Templo budista de Swayambhunath es uno de los más peculiares de Kathmandú. 

Para acceder a él, además de esquivar a los monos, que no dudarán en acercarse (y dado el caso, dar buena cuenta de vuestras pertenencias) tendremos que subir los 365 escalones que separan la entrada de las principales estancias del templo (incluída una estupa, similar a la del Templo de Boudhanath) desde donde obtendremos una de las mejores panorámicas de Kathmandú.

Aunque personalmente no me pareció un templo tan sobrecogedor como los anteriores, recomiendo su visita, pues es fácilmente accesible a pie desde el centro, y además de sus peculiares monos, las vistas de los alrededores hacen que merezca la pena.

 

Estancia del complejo religioso de Swayambhunath

 

Kathmandú es, en definitiva, un destino diferente a cualquier otro, que más allá de visitas a lugares señalados tiene muchísimo que ofrecer. 

Además de sus paisajes, templos o monumentos, viajar a Nepal es un continuo aprender...una visita en la que se ven las cosas desde otra perspectiva y en definitiva, un viaje imposible de olvidar..

...Hasta pronto Nepal!

 

 

 ©2012 - 2018 Mis Rutas por el Mundo