Visita a Agra y Taj Mahal

Tras el post sobre 10 cosas que hacer en Nueva Delhi hoy quiero hablaros de mi experiencia en el Taj Mahal, uno de los monumentos más visitados del mundo, y compartir con vosotros información acerca de transportes, horarios, precios de las entradas, y en definitiva, de todo aquello que pueda resultar de interés a la hora de organizar su visita.

Lo primero a tener en cuenta es que el Taj Mahal se encuentra en Agra, una ciudad de 1,5 millones de habitantes situada a 200 Km al sureste de Nueva Delhi. Para llegar a Agra desde la capital india existen principalmente dos opciones, ir en tren o contratar un coche (con conductor), y aunque en la mayoría de viajes suelo decantarme por el tren, optaría por la segunda opción por varios motivos:

 

Precio: aunque el viaje en coche (de ida y vuelta) cueste unos 40€ y el billete de tren ronde los 25€, hemos de tener en cuenta los gastos del taxi, uber, metro o tuk tuk para llegar desde nuestro alojamiento a la estación de tren de Delhi, y de la estación de Agra al Taj Mahal, en ambos sentidos. Aunque el billete en sí sea más barato, ir en tren termina suponiendo un gasto mayor. Además, si viajamos o acompañados o compartimos el coche con otros viajeros podemos dividir el gasto, ya que el precio del coche es independiente al número de viajeros que lo utilicen. Es cierto que es posible encontrar trenes a precios muy económicos (que rondan los 5€ el trayecto) pero son aquellos con paradas intermedias que pueden tardar hasta 6 horas en llegar a Agra, por lo que para una visita de un día quedan descartados.

Tiempo: aunque los trenes más rápidos y que apenas realizan paradas intermedias tarden prácticamente lo mismo que el coche en cubrir el trayecto, este último te recoge en la puerta de tu alojamiento y te deja en la entrada del Taj Mahal. Ir en tren supone un gasto extra de tiempo en llegar a la estación (que en una ciudad del tamaño y tráfico de Delhi puede suponer más de 2 horas), comprar el billete (con las consiguientes colas y riesgo de que los billetes del tren que más nos convenga estén agotados) y posterior traslado desde la estación de Agra al Taj Mahal.

 

                                             

                                                      Taquillas del Taj Mahal                                                           Darwaza, puerta de acceso al Taj Mahal

 

Tras completar con éxito el viaje entre Delhi y Agra llegaría a la entrada del Taj Mahal a primera hora de la mañana. Algo a tener en cuenta es que es un día en el que interesa madrugar bastante. Oficialmente el horario del Taj Mahal es desde el amanecer hasta el atardecer, lo que supone que, dependiendo de la época del año, las visitas comiencen entre las 6 y 6:30 de la mañana hasta las 18:00h. A pesar de salir de Delhi a las 4 de la mañana y llegar al Taj Mahal en torno a las 6:30, ya había gente que desde hacía varias horas formaba cola para entrar al templo. Si en lugar de a las 6:30 - 7:00h llegamos a partir de las 9:00, el periodo de espera se habría multiplicado, y es que estamos ante el monumento más visitado del segundo país más poblado del mundo.

Ya en las taquillas del Taj Mahal, encontraremos tres precios diferentes de entrada. Por un lado el de ciudadanos indios (50 rupias), el de los nacionales de países SAARC con los que India tiene diferentes acuerdos (Sri Lanka, Nepal, Bangladesh...) que será de unas 500 rupias, y el de nacionales del resto de países, que en el año 2018 es de 1100 rupias (unos 13€). Los menores de 15 años tienen acceso gratuito independientemente de su nacionalidad, y no es posible obtener descuentos por ser estudiante, pensionista etc. Dado que junto al Taj Mahal hay una mezquita, el viernes es el único día de la semana que el complejo permanece cerrado, ya que es el día de la oración.

Tras comprar la entrada tenemos que hacer una segunda fila para entrar definitivamente al complejo. En este momento nos darán una botella de agua (incluída en el precio de la entrada) y unas fundas para el calzado, que tendremos que utilizar al caminar por el mausoleo principal. También se lleva a cabo una especie de registro en el que se comprueba que no introducimos objetos prohibidos. Elementos como auriculares, trípodes, mecheros o palos - selfie no están permitidos, pero hay unas consignas de uso gratuito para dejarlos y volver a recueprarlos al terminar la visita.

 

                                                           

                                                                                       Taj Mahal, desde la explanada de acceso principal

 

Al superar estos controles accedemos a un patio central en el que destaca la Darwaza, un edificio de arenisca roja que hace las veces de vestíbulo y en la que encontraremos información sobre la historia del complejo del Taj Mahal o su inscripción como lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. Al atravesarla será cuando por primera vez obtengamos la vista del mausoleo principal.

Contemplar un lugar así, y más por primera vez, resulta una experiencia única. El hecho de entrar a primera hora de la mañana hizo que no hubiera un número excesivo de visitantes, por lo que pude recorrer con tranquilidad sus jardines adyacentes y tomarme mi tiempo a la hora de hacer fotografías tanto del mausoleo principal como de las estancias de los alrededores. Realmente es una visita a la que debemos dedicar tiempo, pues la cantidad de detalles artísticos y arquitectónicos es inmensa.

A lo largo de la visita es probable que se os acerquen varias personas ofreciendo sus servicios de guía o para invitaros a visitar las tiendas de los bazares que existen en los alrededores, de las que o son dueños o se llevan alguna comisión. En caso de que optéis por contratar a uno de estos guías aseguraos de que cuentan con una licencia o acreditación oficial, pues es habitual encontrar a locales que se hacen pasar por falsos guías para sacarse unas rupias extra.

 

                                             

                                                     Interior del Mausoleo                                                                             Mezquita del Taj Mahal

 

Finalizada la visita al Taj Mahal daría una vuelta por el centro de Agra, aunque realmente no encontraría grandes atractivos. En la mayoría de calles que visité encontraría pequeños hoteles, restaurantes o tiendas de souvenirs relacionadas con el Taj Mahal, y es que la ciudad vive orientada a los numerosos turistas que vienen a visitar el mausoleo.

La única excepción es el Fuerte de Agra, una fortaleza construída a mediados del siglo XVI por el emperador mogol Akbar, que al igual que el Taj Mahal sería declarado Patrimonio de la Humanidad. Tras dedicar 45 minutos a la visita de la fortaleza y sus alrededores, emprendería el camino de regreso a Nueva Delhi, dando por concluida una visita digna de recordar.

 

                                              

                                                 Vaca por las calles de Agra                                                     Fuerte de Agra, Patrimonio de la Humanidad

 

Conclusiones
  • La visita al Taj Mahal puede hacerse perfectamente en un día desde Delhi.
  • Contratar transporte en coche desde Delhi (unos 40€ ida y vuelta) es la forma más cómoda y, en mi opinión, la más rentable de llegar al Taj Mahal
  • El precio de la entrada (año 2018) es de 1100 rupias (unos 13€) para ciudadanos extranjeros
  • Podemos comprar la entrada al Taj Mahal el mismo día de nuestra visita en las taquillas del recinto. No es necesario hacerlo a través de agencias o intermediarios
  • El horario de visita es desde el amanecer (entre las 6:00 y 6:30) hasta 45 minutos antes de la puesta de sol (en torno a las 18:00 ) Los viernes está cerrado
  • Es conveniente hacer la visita a primera hora de la mañana, evitando colas y altas temperaturas
  • El Fuerte de Agra es la otra gran atracción de la ciudad. Aunque interesante no lo consideraría imprescindible.
 
...Hasta pronto viajeros!
 
 
 

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